lunes, 23 de febrero de 2026

JOHN CALVIN *JAMES S. CANDLISH*1-4

 LA SUCESIÓN EVANGÉLICA

EDINBURGH

1883

JOHN CALVIN *JAMES S. CANDLISH*1-4

En todo sentido, valiosas contribuciones a un volumen valiosísimo, que muestra una erudición profunda en cada página y rebosa reverencia en cada frase.

Es un libro eminentemente saludable de leer, pues estimula el pensamiento y fortalece la fe, exhibiendo las alturas de sublimidad que la vida humana, inspirada y santificada por la verdad del Evangelio, puede alcanzar, y presentando ante una generación que necesita que se le recuerde el heroísmo cristiano, numerosos y hermosos ejemplos de devoción inquebrantable y valentía intrépida. —Daily Revieiw.

"Los temas son manifiestamente interesantes, y los conferenciantes se encuentran entre los hombres más competentes de la Iglesia Libre de Escocia. El Dr. Rainy abre el curso con gran vigor y elocuencia. El libro es un digno homenaje a un excelente ciclo de conferencias. —Literary World.

 No podemos sino considerar este volumen como una contribución sumamente valiosa a un género literario que cada día se hace más popular, y que está diseñado no solo para difundir el conocimiento, sino también para fomentar perspectivas más amplias y simpatías más amplias. —Scottish Review.

NOTA PRELIMINAR.

El objetivo principal de estas conferencias es, como indica el título, exhibir la esencia del Principio Evangélico, rastrear su manifestación, desarrollo y vicisitudes en diversas épocas de la Iglesia y de la historia humana; e ilustrar su poder rector y moldeador sobre diversos tipos de carácter nacional, intelectual y espiritual. Una tercera serie del mismo curso se impartirá el próximo invierno.

1 de febrero de 1883.

JOHN CALVIN

By James S. Candlish,

El nombre de Juan Calvino se ha convertido en un nombre familiar en la historia, tanto en boca de amigos como de enemigos; no solo, ni siquiera principalmente, como los de Lutero, Zwinglio, Knox y otros del mismo ilustre grupo de reformadores, por representar los principios de la Reforma, sino en conexión con ciertas perspectivas particulares de teología y política eclesiástica, con las que se ha asociado inseparablemente.

El reformador ginebrino ha llegado a ser considerado generalmente simplemente como el heredero teológico de Agustín y maestro de los teólogos de Dorset y Westminster, en lugar de ser también el amigo de Melanchton, el pacificador de las iglesias suizas y el consejero de Eduardo VI y los reformadores ingleses. Sin embargo, si bien ambos aspectos tienen su justificación, el último es quizás el más característico y verdaderamente histórico.

 Es notable que las ideas sobre doctrina y vida eclesiástica que el término calvinista sugiere con mayor facilidad al oído moderno sean aquellas en las que Calvino no difirió de los demás reformadores y, por lo tanto, no indican los rasgos más distintivos del hombre y de su obra. Que su nombre se haya asociado tan ampliamente con lo que era realmente común a casi todos los reformadores es un tributo inconsciente rendido por épocas posteriores a la grandeza del hombre, incluso entre un grupo de hombres tan eminentes como los reformadores del siglo XVI; y se debe en parte a la capacidad intelectual con la que actuó como expositor y defensor de estos principios comunes, y en parte a la rigurosa coherencia con la que los llevó a la práctica de forma positiva y práctica.

EL PECADO Y LA SALVACIÓN *FRANKS* i-ix

 LAS DOCTRINAS DEL NUEVO TESTAMENTO SOBRE EL HOMBRE, EL PECADO Y LA SALVACIÓN

R. S. FRANKS,

NEW YORK

1909

EL PECADO Y LA SALVACIÓN *FRANKS* i-ix

PREFACIO

Las líneas principales sobre las que se ha escrito este breve tratado son las siguientes: — 1. La descripción de las doctrinas del Nuevo Testamento sobre el Hombre, el Pecado y la Salvación se basa en una declaración de las doctrinas correspondientes del Antiguo Testamento y de escritos judíos posteriores. Las concepciones del Nuevo Testamento están tan arraigadas en este pensamiento previo que no son claramente inteligibles sin su conocimiento. 2. El hilo conductor que se sigue en toda la presentación es la historia de la doctrina de la salvación. Sin una doctrina de la salvación, la religión no puede existir.

Sin embargo, es posible tener una doctrina de la salvación al margen de la idea del pecado, como ocurre en la religión hebrea primitiva.

Y una doctrina de la salvación del pecado puede existir con poca o ninguna doctrina explícita del pecado, como ocurre con muchos escritores del Nuevo Testamento. Una doctrina del hombre se encuentra aún menos desarrollada explícitamente. 3. Se dedica especial atención a la cuestión de la salvación futura o escatológica. Esto corresponde a la importancia que la idea de la salvación futura posee en la historia misma de la doctrina. Es al pasar por la etapa escatológica que la idea de la salvación se espiritualiza. 4. La estructura seguida en la presentación de la doctrina del Antiguo Testamento se basa en los principios generalmente aceptados de la crítica del Antiguo Testamento. Para la estructura de la literatura judía posterior, he seguido el artículo "Escatología" de Charles en la "Encyclopsedia Biblica", al que expreso mi profunda gratitud. En cuanto al Nuevo Testamento, la estructura se basa en los siguientes principios:

(a) La enseñanza de Jesús se aborda primero con base en los Evangelios Sinópticos. (d) A esto le sigue una visión de la doctrina del cristianismo judío primitivo, fundada en los discursos de Pedro en los Hechos. (c) A continuación, sigue la doctrina de Pablo, basada en aquellas epístolas que ahora se consideran ampliamente como suyas. Se dejan de lado las Epístolas Pastorales, por ser demasiado inciertamente paulinas. (d) A continuación, se presenta la doctrina de los escritos restantes del Nuevo Testamento, excepto el Evangelio y las Epístolas de Juan, pero incluyendo las Epístolas Pastorales. Estos escritos se consideran representativos del cristianismo común de la Iglesia primitiva contemporánea y posterior a Pablo, y que en parte preservan las líneas del cristianismo judío primitivo, en parte muestran la influencia del paulinismo y en parte desarrollan nuevas líneas propias. (e) Por último, se aborda la doctrina del Evangelio y las Epístolas de Juan, lo que representa la reafirmación de la enseñanza de Jesús a la luz de todo el desarrollo posterior de la doctrina, completando así la historia.

 R. S. Franks.

PECADO Y SALVACION * NELSON*1-7

 PECADO Y SALVACION

HENRY NELSON

NEW YORK

1881

A AQUEL QUE SE LLAMA JESÚS, PORQUE ÉL SALVARÁ A SU PUEBLO DE SUS PECADOS, ESTE TRATADO ESTÁ REVERENTEMENTE ESCRITO.

PECADO Y SALVACION * NELSON*1-7

INTRODUCTORIA.

 La salvación que nos ofrece Jesucristo tiene su importancia en una verdadera comprensión de aquello de lo que necesitamos ser salvos.

El estudio del pecado es, sin duda, un estudio doloroso; sin embargo, atrae y fija la mente con un interés extraño.

Es un estudio difícil.

 Es un estudio desconcertante.

 Contiene preguntas que nunca han sido respondidas, y que no podemos esperar responder.

Los intentos de responder algunas de estas preguntas han sumido a mentes realmente grandes en una lamentable perplejidad.

 ¿Es esta una buena razón para descuidar el tema?

 ¿Para abandonar el estudio?

 Allí yace un lago que tiene lugares tan profundos que nunca han sido sondeados. Sería precipitado decir que nunca podrán serlo; Sin embargo, aun admitiendo que esos lugares son prácticamente insondables, y que no vale la pena dedicar más tiempo a sondearlos,

¿No hay aún mucho que aprender sobre este lago mediante la observación cuidadosa y el estudio diligente?

 ¿No sería mejor que quienes viven en sus orillas, y a veces reman y navegan sobre su superficie, adquieran la mayor comprensión posible sobre él?

domingo, 22 de febrero de 2026

VINO UNA EXTRAÑA-

 Domingo, 3 de abril de 2016

MAGNIFICOS VISITANTES - VINO UNA EXTRAÑA-

MAGNIFICOS VISITANTES
Ann Wedgeworth
 CAPITULO DOS
VINO UNA EXTRAÑA - TRECE A LA MESA
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Trece a la mesa

La mujer sobriamente vestida que llamó a la puerta de nuestro hogar en Newberg, Oregón,alrededor de las 10:30 una mañana, era totalmente extraña para mí.
Me sentía tan débil y enferma que apenas podía permanecer de pie, y me agarré de la puerta para sostenerme. Todo lo que capté de lo que ella dijo fue la palabra oración.
Supuse que había venido a pedir ayuda, y como mi esposo estaba ausente, celebrando reuniones evangelísticas en otra ciudad, aun cuando me sentía enferma y mareada, consideré que no debía despedirla.
La invité a entrar y me postré débilmente sobre mis rodillas al lado del sofá, mientras ella se quitaba un pañuelo mojado de su cabello empapado por la lluvia y dejaba su abrigo a un lado.
Al comenzar a preguntarle sobre su necesidad, ella dijo: — No vine para pedir oración. El Padre me ha enviado a ministrarte a ti, hija querida. El me ha enviado a ti a causa de tu aflicción y tu gran necesidad; llamaste con todo tu corazón y pediste en fe.
Al, decir eso me levantó en sus brazos, me acostó en el sofá, me tapó y me dijo: — Cuando clamaste a El en la noche, tu Padre celestial escuchó tu oración. Duerme ahora, hija mía, porque El cuida de ti.
Maravillada le dije: — Oh, gracias. Pero, ¿Cómo vino acá?
Como el cuervo vuela, así vine a ti — fue su extraña respuesta —. A causa del clamor de tu corazón en tu gran necesidad.
Me preguntó si podría usar el baño para lavarse. Cuando regresó, parecía una persona casi diferente. No había ni una muestra de haber estado en la lluvia; su abundante cabello castaño rojizo estaba hermosamente peinado, con trenzas suavemente enrolladas sobre la cabeza. Había un indescriptible resplandor sobre su brillante rostro, aunque era un rostro simple, de agradable aspecto.
Esto es lo último que recuerdo, porque yo, que no había podido dormir por varias noches, me dormí prontamente. Sólo Dios sabe cuánto lo necesitaba.
Habíamos pastoreado iglesias en los estados de California, Michigan y Iowa desde que nos casamos, pero sólo recientemente habíamos venido a Oregón, mi estado natal. El pastor de la Asamblea de Dios de Newberg me había pedido ayuda en la escuela dominical, en la obra entre la juventud y en la obra de visitación de casa en casa, de acuerdo a mis posibilidades de tiempo. Mi esposo estaba celebrando cultos en iglesias de los alrededores mientras esperaba una oportunidad de pastorear alguna iglesia.
Cuando fue llamado para las reuniones de avivamiento que estaba dando ahora, vaciló en dejarme sola. Después del nacimiento de nuestro nuevo hijo, el octavo, mi fuerza física no había retornado en plenitud. Sin embargo, no quise obstaculizar su ministerio. Le aseguré que podría arreglármelas de alguna forma, porque todos los niños habían sido enseñados a hacer su parte y eran magníficos para ayudarme.
Ese mismo lunes por la mañana, después de una noche de insomnio, me había quedado dormida a la hora que debíamos habernos levantado, y se me pasó la hora. Los niños y yo nos desayunamos a la carrera, pero dedicamos algún tiempo al devocional de la mañana. Durante toda nuestra vida matrimonial habíamos tratado siempre de tener una lectura de la Biblia y unos minutos de oración con todos los niños reunidos, inmediatamente después del desayuno.
Los dos niños mayores, Loren, estudiante de primer año de secundaria, y Delta, que estaba en el octavo año de primaria, lavaban los platos por lo general; pero esa mañana los había despedido para la escuela con mucha prisa. Delta se dio cuenta de mi situación y quería ayudarme, pero pensé que ella, no debía faltar otra vez a la escuela.
Los niños siempre ordenaban sus cuartos y hacían sus camas, pero esta lluviosa mañana todo estaba revuelto porque nos había faltado tiempo. Quedamos en que después de clases todos ayudarían en poner todo en orden.
Cuando se cerró la puerta después de salir el último niño, me sentí tan agotada, que me' pareció que no podría llegar al final del día. El montón de platos sucios, las camas sin hacer, la casa desordenada, y una gran cantidad de ropa para lavar, me abrumaban.
Me desplomé sobre el sofá, con la esperanza de descansar lo suficiente como para recuperar fuerzas para bañar a los dos pequeños, pero había sido interrumpida por la mujer que llamó a la puerta.
Tres horas más tarde, cuando desperté fortalecida, me quedé mirando con aturdida incredulidad mi transformada casa. Todos los juguetes y pertenencias de los niños habían sido recogidos, . y los pisos estaban limpios. Mi bebé de tres meses, recién bañado, dormía en su cuna. La mesa del comedor estaba extendida al máximo, cubierta con mi mejor mantelería, y puesta con mi mejor vajilla, con puestos para 13 personas; además de la silla alta para nuestra hija de 16 meses.
El aspecto de la cocina era aun más sorprendente. El montón de platos usados había sido lavado y colocado en su lugar. La niña, que por lo general no estaba quieta ni por un momento, estaba limpia y tranquilamente sentada en una silla cerca de la mesa, jugando con una cuchara. ¡Ella jamás había hecho esto! Había un bizcocho recién hecho, una gran fuente de ensalada, y otra comida preparada sobre la mesa de la cocina.
Y todavía eso no era lo más asombroso. El canasto de lavado del bebé y un cesto lleno de lavado de la familia, además de la ropa de todas las camas que había sido cambiada el sábado, había sido lavado, secado, planchado'y colocado en su lugar. Mi visitante estaba justamente en el proceso de guardar la tabla de planchar.
Yo miraba llena de incredulidad. De ningún modo mi máquina de lavar era capaz de procesar las varias tandas de toda esa carga en tres horas. Yo no tenía secadora, y estaba lloviendo. ¿Cómo había secado ella toda esa ropa?
Mis tres canastos de ropa para planchar que comúnmente yo hacía a ratos en dos días y que a menudo los niños me ayudaban a terminar, cuando llegaban de la escuela, ella los había hecho sin ayuda alguna. Descubrí más tarde que la; ropa de cada niño había sido doblada y colocada en el cajón correspondiente y que todas las camas habían sido hechas.
Cuando le expresé mi agradecimiento y mi admiración por la transformación de la casa, le pregunté: — ¿Cómo pudo hacer tanto en tan corto tiempo?
No es por mi fuerza, sino por la capacitación de Dios — dijo ella.
Le pregunté dónde vivía, dónde había pasado la noche, y otras preguntas, tratando de descubrir quién era y de dónde había venido, pero sus respuestas eran extrañas e imposibles de comprender.
Finalmente le pregunté: —¿Por qué hay tanta comida preparada y por qué la mesa del comedor está puesta? Por lo general comemos en la cocina cuando mi esposo está de viaje, y además, no somos tantos en la familia.
Su respuesta me dejó casi sin habla: — Oh, hija mía, pronto tendrás invitados.
Di un gran suspiro. —Trece personas a la mesa?
Sí — repitió ella — trece personas a la mesa.
Hablamos durante un rato en la cocina. Recuerdo muy bien la extraña sensación de reverencia que experimenté mientras ella me ministraba dulcemente con palabras de fe. Me sentía totalmente confundida respecto a todo el asunto. ¡Y todavía lo estóy!, Sin embargo, sé que sus palabras nunca se borrarán de mi memoria.
Cuando los niños regresaron de la escuela, cada uno echó una mirada a mi visita y se acercó a mí. Yo pude notar que estaban extrañados. Varios de los más pequeños susurraron: ¿Quién es ella, mamá? Ella tiene algo extraño, luce tan diferente.
Un poco antes yo le había preguntado su nombre con el fin de presentarla a mi familia. Ella me respondió: —Sencillamente di que soy una amiga, o una hija de Dios que vino causa de tu oracion. __asi les dije a los niños_Esta es una maravillosa dama que Dios envió para ayudarme hoy. Como ustedes ven, mamita oró durante la noche pidiendo ayuda, y Dios envió a esta maravillosa amiga.
Cuando mi esposo regresó, inesperadamente, poco después que los niños regresaron a casa, había cinco personas más con él. Alguien había fallecido en la iglesia, y las reuniones habían sido suspendidas por algunos días. Ya que mi esposo había dejado nuestro automóvil para mi uso, el pastor, su esposa, su hija, y otra pareja habían viajado para traerlo a casa. El regresaría posteriormente para continuar las reuniones.
Nuestra visita estaba a punto de partir cuando mi esposo entró a la cocina. Yo se la presenté a él, como lo había hecho con los niños. El dijo con dulzura: — Esto es maravilloso. Así es Jesús_
A las cinco, cuando estábamos sentados alrededor de la mesa para comer, con nuestros seis hijos mayores, nosotros dos y las cinco visitas, había trece personas a la mesa, además de la pequeña en la silla alta y el bebé en su cuna.
Nuestra visita desapareció para entonces, y descubrimos que todos los utensilios de cocinar habían sido lavados.
¿Qué podría yo haber hecho, en mi débil condición, en mi desordenada casa, sin la ayuda de esta admirable visitante? Me habría sentido desconcertada hasta las lágrimas. Mi esposo y mi familia se habrían sentido avergonzados, porque normalmente manteníamos nuestras tareas domésticas al día. Los invitados no se habrían sentido bienvenidos ni cómodos. Bajo tales circunstancias, no sé qué habría podido prepararles a ellos para comer. Cualquier mujer que haya estado desconcertada por un apuro similar, puede apreciar mi inmensa gratitud a  Dios por la ayuda de esta maravillosa visitante.
No podíamos comprender lo que nuestros ojos habían visto. Nunca habíamos oído de una visitación tal. Aunque sabíamos que era total mente imposible para ser humano alguno hacer todo lo que se había hecho en tan corto tiempo, en nuestra curiosidad e incredulidad naturales consultamos a amigos y vecinos, y aun a la policía de nuestro pequeño pueblo, acerca de la extraña. Nadie había oído hablar de tal persona, ni nadie nos podía dar pista alguna de su identidad
Nuestra única explicación es que ella era un ángel ministrador "enviado para servicio a favor de los que serán herederos de la salvación" (Hebreos 1:14).
Nunca he podido hablar de esta experiencia sin deshacerme en lágrimas ante la inefable misericordia y la tierna benevolencia de mi Padre celestial en enviarme ayuda en mi extrema necesidad. Ha sido algo tan sagrado para mí, que no lo he compartido muy a menudo por temor que otros pudieran burlarse con incredulidad.    

 Yo afirmo, delante de Dios que es mi Juez, que esto sucedió tal como lo he relatado. Por días yo había estado sin ánimo ni fuerzas; había orado durante las noche-~—pidiendo fuerzas para seguir adelante; y Dios, que vive para siempre contestó mi oración. 
¡Oh profundidad de las riquezas de la sabiduría y de la ciencia de Dios! ¡Cuán insondables son sus juicios, e inescrutables sus caminos!" (Romanos 11:33).
Hay un versículo que debía ser reexaminado cuidadosamente, porque a menudo es leído superficialmente sin mucha meditación: "No os olvidéis de la hospitalidad, porque por ella algunos, sin saberlo, hospedaron ángeles" (Hebreos 132).


sábado, 21 de febrero de 2026

UN DISCURSO A LOS JUDÍOS *WILKES* 1-7

 JESÚS EL MESÍAS DIVINO:

 UN DISCURSO A LOS JUDÍOS.

 POR HENRY WILKES,

MONTREAL

1851

UN DISCURSO A LOS JUDÍOS *WILKES* 1-7

El contenido del siguiente Discurso fue predicado en la Iglesia de Sión el 27 de julio pasado. Se encuentra ahora escrito e impreso a petición de varios amigos que consideran que su difusión podría ser útil. Que su anhelo se haga realidad con la bendición de Dios

 CALLE DE. BLEURY, DICIEMBRE DE 1851.

JESÚS, EL DIVINO MESÍAS.

A LOS HIJOS DE ISRAEL

“Porque eres un pueblo santo para el Señor tu Dios; el Señor tu Dios te ha elegido para ser un pueblo especial para él, más que todos los pueblos que están sobre la faz de la tierra. El Señor no puso su amor en ustedes ni los escogió por ser más numerosos que cualquier otro pueblo (pues eran el más pequeño de todos los pueblos). Sino porque el Señor los amó y porque cumplió el juramento que hizo a sus padres, el Señor los sacó con mano poderosa y los rescató de la casa de servidumbre, de la mano de Faraón, rey de Egipto. Conoce, pues, que el Señor tu Dios es Dios, el Dios fiel, que guarda el pacto y la misericordia con los que lo aman y cumplen sus mandamientos hasta mil generaciones; y que da el pago en persona a los que lo odian, destruyéndolos; no será negligente con el que lo odia, sino que lo hará. Guarda, pues, los mandamientos, estatutos y decretos que yo te mando hoy que cumplas.”— Deuteronomio

Este hermoso pasaje, tan expresivo del amor divino, tan ilustrativo de la soberanía divina y tan imponente como declaración de la fidelidad de Dios, tanto en advertencias como en promesas, fue dirigido a los hijos de Jacob por su gran legislador, Moisés. Este libro contiene otros registros de bendiciones y maldiciones, que se han cumplido notablemente en la historia de este maravilloso pueblo. De hecho, sus terribles conminaciones están ahora en proceso de cumplimiento, como lo han estado durante los últimos dieciocho siglos.

 Su larga dispersión entre todas las naciones gentiles y las dolorosas calamidades a las que han estado expuestos concuerdan exactamente con las predicciones de sus propias Escrituras, leídas en la sinagoga cada sábado.

Y esta lamentable situación continuará de una forma u otra hasta que los hijos de Abraham reciban al Mesías, de quien “la Ley, los Salmos y los Profetas” dan tan abundante testimonio.

 Es nuestra ferviente oración que el Señor, el Espíritu, quite el velo que cubre sus corazones al leer a Moisés y a los profetas.

Que Jehová recuerde su pacto y tenga misericordia de Israel, para que sean salvos.

 No me disculpo por dirigir un discurso a judíos y cristianos en relación con los judíos, pues son objeto del más profundo interés para todo discípulo recto de Cristo. «Son amados por causa de los padres»,*—«deudores de ellos somos»,+“ quienes son israelitas; a quienes pertenece la adopción, la gloria, los pactos, la promulgación de la ley, el culto a Dios y las promesas; cuyos son los patriarcas, y de quienes, según la carne, vino Cristo, el cual es Dios sobre todas las cosas (Dios Supremo) bendito por los siglos». Anhelamos su salvación.

Creemos que las esperanzas de la iglesia y del mundo están ligadas a esa salvación.

No puede haber una reunión en Sión de la plenitud de los gentiles hasta que los judíos sean introducidos; y «Dios es capaz de injertarlos de nuevo».

 Siempre ha habido un remanente, según la elección de la gracia, que ha mostrado verdadera fe en Jesús de Nazaret; de este remanente, es el deber evidente de las iglesias buscar el crecimiento, un deber que se puede cumplir con esperanza, ya que las promesas de Dios son plenas y abundantes.

No es mi propósito en este momento construir un argumento elaborado o crítico, ni entrar en mucha controversia; sino más bien, con un estilo sencillo y sin afectación, en primer lugar, indagar en las Escrituras judías, un reconocido referente.

¿Qué Mesías habría de ser? En segundo lugar, para demostrar que Jesús de Nazaret era en realidad todo lo que Moisés y los profetas describieron, y, finalmente, para plantear diversas consideraciones que incitaran a la recepción de este glorioso Mesías.

Tal vez sea apropiado simplemente señalar desde el principio que, en materia de controversia entre judíos y cristianos, los primeros se han valido en gran medida, en los últimos tiempos,  de los comentaristas racionalistas alemanes, de modo que a muchos textos que los escritores judíos más antiguos atribuían al Mesías ahora se les niega un lugar en esa categoría.

Las interpretaciones de la escuela racionalista han sido sometidas a un análisis riguroso por parte de otros comentaristas alemanes igualmente eruditos, y mucho más lógicos y devotos, y a pesar de todo, se ha demostrado que son completamente erróneas.

* Romans xi. 28. - Romans xv. 27. - Romans ix, 4, 5.

Esta escuela infiel rechaza por no ser mesiánica gran parte de los Salmos y Profecías en los que se predice a ese distinguido personaje, desespiritualiza los cánticos y predicciones inspirados y se burla con desprecio de los milagros del Antiguo Testamento.

 Pero siendo obvio que //al creer// tales principios de interpretación reducirían al bendito Jehová mismo a un mito poético y privarían de valor a las Sagradas Escrituras como norma de fe y moral, han sido desenmascarados con éxito y denunciados como igualmente falsos y maliciosos. Sería desviarme de mi propósito ahora adentrarme en estas investigaciones; además, el trabajo ha sido realizado con éxito por otros, y se ha establecido la sustancial exactitud de los santos oráculos, tal como los poseemos.

En este discurso utilizaremos revelaciones y descripciones proféticas que los escritores cristianos más eruditos, tanto de la época moderna como de la antigua, reconocen como referentes al Mesías, y que fueron, en su mayoría, reconocidos como tales por los escritores de los antiguos tárgumes judíos, sin preocuparnos por las perversiones de un mal llamado racionalismo

viernes, 20 de febrero de 2026

EL AVION FANTASMA 2 GUERRA MUNDIAL

  Lunes, 9 de noviembre de 2015

MI HISTORIA PREFERIDA- EL AVION FANTASMA

 Dió todo por su patria...su propia vida...

Un piloto estadounidense con su  viejo avión ataca valientemente una base japonesa,después malherido es trágicamente  confundido y abatido por aviones norteamericanos.
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 Poco después de lo de Pearl Harbor, el piloto Robert Lee Scott solicitó el traslado a una unidad de cazas. Se denegó su solicitud. Era demasiado viejo, según se le comunicó, para tripular un caza. ¡Tenía treinta y cuatro años! Destinado al servicio de transporte en el Lejano Oriente, logró que el general Chennault le diese un P-40. En 1942, el coronel Scott, famoso ya por sus hazañas aviatorias, tomó el mando de los primeros cazas del ejército norteamericano en China. Aparte de numerosas condecoraciones y menciones en la orden del día, tenía el honor de ser el piloto del ejército que más aeroplanos enemigos había derribado.
El Times de Nueva York, dijo de su libro God Is My Co-Pilot «que era la narración individual más interesante de toda la guerra». Damned to Glory es una colección de relatos poco conocidos, compilados en homenaje a sus valientes camaradas y a sus incansables aeroplanos. El título está tomado un verso de una composición que el propio Scott escribió sobre el P-40: «Damned by words but flown to glory ».
EL AVIÓN FANTASMA
  
 Condensado del libro «Danined to Glory »)
Por el coronel Robert L. Scott, Ir.
Autor de
God Is My Co-Pilot
 Abril de1945
              
En el minúsculo campo de aterrizaje de Kienow está lloviendo sin parar. Falta todavía una hora para que cierre la noche. A través de la bruma se ven, puntiagudas cual hocico de tiburón, las proas de ocho aviones P-40. Johnny Hampshire jefe de escuadrilla, se asoma a la boca de la curva en que se halla instalada la comandancia. le echa un vistazo al cielo anubarrado. Su escuadrilla perteneciente a la escuadra área de operaciones de China, procede de Kunming. Le asignaron aquel campo como base para realizar incursiones. Pero la peertinaz cerrazón los tiene a él y a su gente desde hace una semana mano sobre mano, en forzada ociosidad, sirviendo de pasto a una epidemia de gripe.
En, aquel momento se dio la alarma. Campanillearon los teléfonos.
—    ¿Qué rayos ocurre, capitán Chow? El oficial chino fijó una banderita roja en el mapa.
No lo sé. Del R-15 avisan la presencia de un aparato desconocido que viene hacia acá volando muy bajo.
Japonés no era con seguridad. Los japoneses no se aventuraban tan adentro con aquel tiempo de perros. ¡Y un avión solo! Tampoco arriesgaban ellos así un aparato solo. Estaban harto escarmentados. De sobra sabían que lo enviaban a una destrucción segura.
Sin embargo... ¿si fuese un ardid? Por .si acaso, Johnny dio la orden: «Todo el mundo alerta. A Costello que se prepare a salir conmigo. Los otros que se queden en tierra. Que despeguen únicamente si los llamo ».
Dos aviones rodaron por la pista levantando a un lado y otro grandes salpicaduras de fango rojizo. Desaparecieron como tragados por las oscuras nubes que chorreban agua.
En la sala de radio se oyó a Johnny preguntando por la situación del aeroplano desconocido. Avisaban que se hallaba a unos 16 kilómetros al este.
Johnny contó después lo ocurrido. EStaba a unos 16 kilómetros del campo cuando avistó el aeroplano a unos 6o metros debajo del suyo. Maniobró en seguida para atacarlo. Era un aparato desconocido que venía de territorio enemigo. Las órdenes eran terminantes: debían derribarlo.
Johnny y Costello dispararon a la vez. Se acercaron tanto, que pudieron ver las insignias del aeroplano. Costello le gritó al otro por la radio: «¡Tiene la insignia norteamericana... es un P-40! ». No importaba. Ambos sospecharon un engaño. Era la insignia norteamericana, sí; pero la antigua: una estrella blanca en medio de un redondel rojo sobre fondo azul. Hacía un año casi que los Estados Unidos no la empleaban, porque el redondel rojo se confundía fácilmente con el sol naciente japonés.
Según Johnny, entre el y  Costello y él acribillaron el avión con su buen centenar de descargas antes de caer en la cuenta de que era inútil seguir disparando. El P-40 estaba ya literalmente hecho pedazos desde antes de lanzar ellos la primera ráfaga. La carlinga estaba casi desprendida a fuerza de balas. El cuerpo del avión era una criba. Al acercarse más aún, vieron que las concavidades en que entra el tren de aterrizaje retráctil, estaban vacías. Y no por obra de los proyectiles. El aparato no había tenido ruedas nunca.
Johnny y Costello, volando casi pegados al P-40, atisbaron al piloto detrás del cristal astillado del parabrisas. Tenía la cabeza caída sobre el pecho. Pudieron verle el pelo negro largo, la cara ensangrentada. Costello sostuvo después que el piloto llevaba ya un buen rato de muerto.
Al cabo de unos segundos vieron como el aeroplano fantasma se estrellaba contra el suelo y reventaba. Se fijaron bien en el lugar.
Después, acompañados del médico, orillando los arrozales, se dirigieron en un camión al aeroplano siniestrado. EL P-4o estaba materialmente deshecho por los balazos. Había recibido proyectiles de arriba, de abajo, del frente, de detrás. Se veía que habían hecho blanco en él no sólo otros aeroplanos, sino los antiaéreos también. Nadie atinaba a explicarse cómo el piloto pudo sobrevivir a aquel fuego graneado lo bastante para gobernar el aeroplano hasta allí.
Hubiera resultado imposible identificar al piloto, casi carbonizado, de no ser por unas cartas que se le hallaron en la cazadora de cuero con algunos fragmentos legibles, y por un diario chamuscado.
Sus amigos lo llamaban «Whiskey » Sherrill.*- *Este nombre es imaginario, lo mismo que en algunos casos, los de lugares, por motivos de seguridad militar.-Parece ser que había sido muy aficionado a esa bebida allá en sus buenos tiempos en la Carolina del Sur. Fue a Manila en 1937. Lo destinaron en una escuadrilla de caza. Lo pusieron después al frente del personal encargado de hacer una red de campos auxiliares. «Whiskey» era un aviador de cuerpo entero. No había lugar, por remoto y recóndito, en tódo el archipiélago, adonde él no supiese ir con rumbo certero. Nada más que con mirar el color del agua, sabía, al surgir de entre las nubes, si estaba sobre el mar de Sulú, o sobre el de Bisayas. Construyó campos de aviación por todas partes del archipiélago y se sabía de memoria la situación de cada uno. Así que hubo concluido aquella tarea, lo hicieron subcomandante de escuadrilla.
Después de la fecha luctuosa del 8 de diciembre de 1941, «Whiskey» Sherrill tomó parte en operaciones de reconocimiento y en vuelos rasantes ofensivos. Mermaban los efectivos de aviación a ojos vistas. Le tocó ir replegándose palmo a palmo, atacando y defendiéndose, hacia aquellos mismos aeródromos auxiliares que había construido en la selva.
El 5 de mayo lo halló, con unos cuantos compañeros, en Miramag, en Mindanao, aislado del resto del mundo. Batán se había rendido. Hasta donde llegaban sus noticias, Sherrill calculaba que todo el Poderío militar norteamericano, se reducía por aquellas fechas a once mecánicos que lograron escapar a las islas meridionales dando infinitos rodeos y a un P-40 inservible.
Pensaron que con su aeroplano, hecho de piezas sacadas de otros que se habían estrellado por aquellos parajes, podrían proseguir la guerra por algún tiempo. Fuera de una hélice doblada y un fuselaje medio desvencijado, el aparato, por lo demás, estaba todavía utilizable. Se pasaron dos semanas recorriendo los alrededores a caza de cuanto de aprovechable hubiera en los otros aviones. Por fin, a cosa de siete kilómetros de la base dieron con un P-4o que tenia el fuselaje en bastante buen estado. Con cuerdas y rodillos, ayudados por cuarenta indígenas, fueron llevándolo, metro a metro, hasta Miramag. ¡Pesaba una tonelada!, Cada vez que veían un aeroplano enemigo se apresuraban a tapar el fuselaje con hojas de palma.
Para el mes de agosto ya habían conseguido ajustar el ala útil del primitivo avión al fuselaje. Levantaron una cabria y pudieron izar el motor para colocarlo en su lugar. Sustituyeron el depósito de una de las alas, que se salía. Quitaron el radio y el dinamotor y pusieron un depósito de 5O galones en el compartimiento de equipajes. La gasoliNA la la hallaron en los tanques de un B-17 destrozado. Enderezaron la hélice a martillazos, con una maza pesada sobre el tocón de un árbol de madera dura.
Sólo faltaba por resolver lo del tren retráctil de aterrizaje. A uno de los sargentos se le ocurrió decir bromeando: «Si nevara, podríamos emplear esquíes». Al oírlo, Sherrill se acordó de la vez que había despegado y aterrizado en un P-6 con esquíes en un campo de yerba húmeda.
Cuanto más pensaban él y sus compañeros en los esquíes, más ganas les entraban de hacer la prueba.
Discurrieron el modo de ajustar al avión unos esquíes de bambú, y también el modo de «retraerlos»... el cual no era otro que dejarlos caer, después del despegue, tirando de un alambre. Por supuesto, una vez en el aire, no habría modo de volver a aterrizar. Y a bordo sólo podía ir un hombre.
Sacaron sus mapas y se pusieron a buscar el sitio en que podrían hacer más daño a los japoneses, con ese su único aeroplano. Se decidieron por Formosa. Había 1600 kilómetros hasta el gran apostadero naval japonés de Taihokú. En la costa china, 400 kilómetros más allá, estaba el aeródromo de Kienow. Aprovechando bien la gasolina, el piloto podría llegar allí.
El 6 de diciembre ya habían segado con cuchillos la hierba de la que debía ser la pista. Todo estaba preparado para el despegue. El P-4o hacía una extraña figura sobre sus esquíes. Tenía a bordo cuatro bombas de a 125 kilos y seis ametralladoras de calibre 5O.
Fue Sherrill el que propuso: « Qué les parece a ustedes la idea de celebrar el aniversario del día en que esos canallas nos atacaron, dándoles un susto? Saldré de aquí el 8 de diciembre por la mañana».
A las nueve dee ese día sacaron el avión de su esconditey lo llevaron al extremo alto de la pista. Quedó con la proa enfilada cuesta abajo. La pista, abierta en la yerba, remataba por el otro extremo en cl borde de una roca.
Sherrill fue estrechando la mano a todos. Al subir a la carlinga, notó que había lágrimas en los ojos de sus compañeros. Comprendió que los veía por última vez. Por encima del zumbido del motor, les gritó que arrojaría las bombas donde más daño hiciesen a los japoneses.
El caza arrancó. Fue dando tumbos por la pista, sobre sus esquíes de bambú. Con cada salto cobraba más velocidad. A poco dio un salto mayor, zumbó con más fuerza y se elevó en el aire.
A unos 300 metros de altura Sherrill enderezó el avión, dejó caer los esquíes, volvió a pasar sobre el campo para que sus compañeros, que le daban vítores, pudieran contemplar el fruto de tantos meses de trabajo; y puso rumbo a Formosa.
CINCO HORAS TARDÓ Sherrill en llegar a la isla japonesa, según ha contado después el propio enemigo. Los japoneses alardeaban de que hacía cuarenta años que ningún occidental  había podido echarle la vista encima a Formosa. Bueno, pues allí tenían ahora a uno que, paseando los ojos por aquella tierra vedada, los detenía en el espectáculo tentador de un aeródromo con hileras de bombarderos y cazas aparcados con perfecta simetría.
El teniente Sherrill voló sobre una y otra hilera vaciando cargador tras cargador de sus ametralladoras. Con el borde del ala cortó la bandera japonesa que ondeaba en el edificio de la jefatura. Arrojó la primera bomba en. el pabellón de las oficinas. Los aviones japoneses  empezaron a echar humo, a arder, a estallar.
Las descargas de los antiaéreo estremecían el aeroplano. Todo lo que Sherrill podía hacer era volar bajo para no ofrecer blanco seguido a los artilleros. Y siguió ametrallando cuanto aeroplano fue apareciendo en su mira.
Remontaron el vuelo unos cuantos zeros. Sherrill arrojó su última bomba en el cobertizo. Se lanzó sobre los cazas enemigos haciendo fuego para abrirse paso por entre ellos. Y no se sabe por qué prodigiosa alianza de la intrepidez serena de Sherrill y la insospechada resistencia del P-4o a las balas enemigas, pudo el aviador norteamericano remontarse hasta las nubes y desaparecer de la vista de sus perseguidgres rumbo a China. ¿Cómo halló, sin instrumentos, la derrota exacta? Fue volando derecho como un águila de Taihokú a Fuchau, a Kienow, como se comprobó por la red de puestos de escucha de los chinos que iban dando cuenta de su paso.
De la bruma emergió primero un aeroplano. Luego otros dos. Un tableteo de ametralladoras. Un avión y un piloto ya mortalmente heridos, que son otra vez, blanco de una granizada de proyectiles. Sherrill volvió la cara ensangrentada
para dirigir una última mirada a través de la cúpula destrozada de su carlinga a aquel Caza norteamericano de afilada proa que volaba tan cerca de él. ¡Así es la vida! Ya estaba de vuelta. ¡Presente! ¡Cumplida la orden ...!

jueves, 19 de febrero de 2026

MANZANAS DE ORO

  Domingo, 29 de mayo de 2016

MANZANAS DE ORO TOMO II OCTUBRE 30 DE 1904

MANZANAS DE ORO
TOMO II
OCTUBRE 30 DE 1904
SOCIEDAD AMERICANA DE TRATADOS
N.Y. 

La Señorita Prímula.
¿Cómo está Vd., Señorita? ¿De dónde viene, y qué trae en la canasta? ¿Porqué la mira con tanto afecto ese perro? Y ¿porqué tiene Vd. los ojos tan vivos y se muestra tan contenta y feliz Creo que yo mismo puedo contestar mis preguntas. Vd. se presenta tan fresca y atractiva como la primavera porque acaba de venir de una excursión por el monte, acompañada de "Fidel," su protector canino. Allá entre los arbustos, entre las rocas y al lado de los arroyuelos encontró Vd. hermosas prímulas, madroños, azafranes y otras flores primaverales; y ahora Vd. va á presentarlas á su mamá para que las coloque en un florero y sean puestas en la mesa. Así su fragancia llenará toda la casa y los encantos de la primavera se harán sentir de toda la familia. Su paseo le ha pintado de carmín los cachetes, y el presentimiento del gusto que tendrán sus padres y hermanos al ver las flores que Vd. ha cogido llena su corazón de un gozo que se refleja en su semblante. ¡Ah! Vd. ha encontrado el secreto de la felicidad. Consiste en hacer felices á los demás. Para esto florecen las prímulas, y exhalan su fragancia. Bien merece Vd. que se le llame "La Señorita Prímula."

“MUERO AL AMANECER"

 Sábado, 28 de noviembre de 2015

“MUERO AL AMANECER" -HOLANDA, 2da. Guerra Mundial 1942-

 “Muero al amanecer”
 Octubre de 1942
(Reproducido del «Harper's Bazaar »)
Por Kees X
Esta carta sencilla y conmovedora,  la es­cribió un joven holandés de 22 años, el 27 de febrero, pocos momentos antes de ser fusilado, en unión de tres compañeros, por los alemanes.
¿Su delito? Haberse escapado de Ho­landa para reunirse a las fuerzas holande­sas en Inglaterra. Capturados los cuatro en la Francia ocupada, fueron juzgados, el 13 de febrero de 1942, por un consejo de guerra alemán, el cual los condenó, a la última pena, «por auxilio al enemigo».
_______________________________
Queridísimo  padre:
Me aflige mucho escribirte esta carta, pero no tengo más remedio que enterarte de que el consejo de guerra nos ha condenado a una pena sumamente grave.
Procura leer esta carta a solas. Ve dándole la noticia a mamá poco a poco.
Cuando te escribí mi carta anterior, el 14 de febrero, ya sabíamos que está­bamos condenados a muerte. Mas no tuve el valor de decírtelo. No quise que sufrieras con la misma incertidumbre que a nosotros nos atormentaba. En París rechazaron la solicitud de gracia que se elevó en nombre nuestro, a pesar de que teníamos tantas esperanzas de que fuera escuchada. ¡No era tan grave el delito que hablamos cometido!
He dicho incertidumbre, papá, y no miedo. Por fortuna, ninguno de noso­tros lo sentía. He rezado mucho y tengo la seguridad de que alcanzaré el con­suelo de una muerte en Cristo.
Dentro de unos instantes, a las cinco de la mañana, terminará todo. Y no me parece tan horrible. Al fin v al cabo, es cosa de un momento en seguida, estaré con Dios... y se habrán acabado las miserias y la tristeza de esta tierra. ¿Verdad que no es tan terrible el trán­sito ?
Por el contrario ¡qué hermoso es des­cansar en el poder del Señor! Dios nos ha prometido no desampararnos, siem­pre que imploremos su auxilio. Me siento tan cerca de Dios, que estoy pronto a morir. Ojalá que el saberlo te sirva de consuelo.
Sé muy bien que es algo espantoso. ¡Somos tan jóvenes! Pero Dios ve lo justo de nuestra causa. Creo que será más duro para tí que para mí. Yo le he confesado todos mis pecados a Dios v estoy tranquilo. No te aflijas: pon tu confianza en Dios, y pídele que te dé fuerzas.
Mamá, madre queridísima, quisiera abrazarte. Perdóname si en algo te he faltado. No llores, mamá de mi alma. Ten valor. Piensa que te quedan otros hijos,      y que, en cambio, señora de L. no le queda ninguno. Estoy seguro de que los volveré a ver a todos. Recibe un último beso muy ca­riñoso de tu hijo Kees.
Papá: perdóname tú también. Yo sé que tienes fe como mamá. No te pongas triste... dale gracias a Dios porque nos ha concedido su gracia. No digas: «con­tigo, hijo, se fueron para siempre nues­tra paz y nuestra alegría». Piensa que no he hecho sino dar mi vida por la patria, como la están dando tantos otros ahora mismo. Dame un último abrazo. ¡Que se cumpla las voluntad de Dios!.
 Jan, Bep, El, Fien: un saludo para todos. Que sean fuertes y le pidan á Dios conformidad. Crean en El, y El hará que todo les salga bien. Sean buenos con papá y mamá. Reciban mu­chos besos de su hermano Kees. Salu­den de mi parte a mis hermanitos y hermanitas. Ellos tal vez no compren­dan todavía lo que pasa; pero de todos modos enséñenles también a creer.
Saluden a todos, de parte de nosotros cuatro. Gracias a todos por los favores que les debo.
No nos falta el valor. Que no les falte a ustedes tampoco. Nos podrán despojar sólo de los cuerpos. Nuestras almas están en las manos de Dios. Ese debe ser un gran consuelo.
Adiós... hasta que nos volvamos a ver juntos en una reunión más feliz.   Que Dios los bendiga a todos.
No sientan odio. Yo muero sin odiar a nadie. Es Dios quien todo lo gobierna y dispone