domingo, 5 de abril de 2026

EL CORDERO SACRIFICADO Y LA DESTRUCCIÓN DEL TEMPLO.

 2 LIBROS

1 - LA VISIÓN DE LAS GENERACIONES PERDIDAS-2007

2 - LA ESTIRPE DE ABRAHAM -2008

AUTOR = UN HUEHUETECO APASIONADO POR LA HISTORIA = EL AUTOR DEL BLOG.

El autor sostiene y aclara que conforme a la enseñanza del libro de los Hechos de los Apóstoles, libro de  los Hebreos y epístolas del Apóstol Pablo, un gentil que ponga su fe en Jesucristo, bajo ninguna manera puede judaizarse, es decir circuncidarse usar manto largo de oración, kipa, talit y demás cosas. 1. Entonces algunos que venían de Judea enseñaban a los hermanos: Si no os circuncidáis conforme al rito de Moisés, no podéis ser salvos. 2. Como Pablo y Bernabé tuviesen una discusión y contienda no pequeña con ellos, se dispuso que subiesen Pablo y Bernabé a Jerusalén, y algunos otros de ellos, a los apóstoles y a los ancianos, para tratar esta cuestión. 5. Pero algunos de la secta de los fariseos, que habían creído, se levantaron diciendo: Es necesario circuncidarlos, y mandarles que guarden la ley de Moisés. 6. Y se reunieron los apóstoles y los ancianos para conocer de este asunto. 7. Y después de mucha discusión, Pedro se levantó y les dijo:10. Ahora, pues, ¿por qué tentáis a Dios, poniendo sobre la cerviz de los discípulos un yugo que ni nuestros padres ni nosotros hemos podido llevar? 11. Antes creemos que por la gracia del Señor Jesús seremos salvos, de igual modo que ellos. 19. Por lo cual yo juzgo que no se inquiete a los gentiles que se convierten a Dios, 20. sino que se les escriba que se aparten de las contaminaciones de los ídolos, de fornicación, de ahogado y de sangre. 21. Porque Moisés desde tiempos antiguos tiene en cada ciudad quien lo predique en las sinagogas, donde es leído cada día de reposo. 24. Por cuanto hemos oído que algunos que han salido de nosotros, a los cuales no dimos orden, os han inquietado con palabras, perturbando vuestras almas, mandando circuncidaros y guardar la ley, 28. Porque ha parecido bien al Espíritu Santo, y a nosotros, no imponeros ninguna carga más que estas cosas necesarias: 29. que os abstengáis de lo sacrificado a ídolos, de sangre, de ahogado y de fornicación; de las cuales cosas si os guardareis, bien haréis. Pasadlo bien. 30. Así, pues, los que fueron enviados descendieron a Antioquía, y reuniendo a la congregación, entregaron la carta; LIBRO DE HECHOS31. habiendo leído la cual, se regocijaron por la consolación. -Caso contrario un judío que acepte a su Mesías Yeshúa debe guardar su judaísmo. Los gentiles debemos amar al pueblo del Mesías .JUEVES 14 DE ENERO DE 2021

 LA VISIÓN  DE LAS GENERACIONES PERDIDAS

Por un Huehueteco apasionado por la historia- el autor  del blog 

AÑO DE 2007

 HUEHUETENANGO, 14 DE DICIEMBRE DE 2007. Derechos Reservados.

“...Escribe la visión , y declárala en tablas, para que corra el que leyere en ella...” Habacuc 2:2-3

“...De esto contaréis a vuestros hijos, y vuestros hijos a sus hijos, y sus hijos a la otra generación...” Joel 1:3

“...Contando a la generación venidera...,Para que lo sepa la generación venidera, y los hijos que nacerán; y los que se levantarán lo cuenten a  sus hijos,...”Salmos 78:1-8

  Dedicatoria

A

JEHOVÁ DIOS Y REY DEL UNIVERSO

  JESUCRISTO

ESPÍRITU  SANTO

 SEFARDITAS DE TODOS LOS TIEMPOS

   A USTED,  APRECIABLE LECTOR.

 AGRADECIMIENTO

A

Dios

 LA PROFESORADE ENSEÑANZA MEDIA

PROFESORA EN TEOLOGÍA MINISTERIAL;

  ABOGADA Y NOTARIA

MARÍA LUISA RIVERA

por su valiosa colaboración en el  levantado de texto,

 aportaciones, sugerencias y comentarios

PRÓLOGO

          Este libro representa un esfuerzo dirigido por Dios, e inspirado por su Hijo Jesucristo  porque  su Santo Espíritu pone el querer y el hacer.  Gracias a ellos, vemos hoy culminada su publicación.  

       La inquietud de escribir sobre este interesante tema, surge en el año 2001  por conversaciones con el Hermano en Cristo /--*-/acerca del pueblo judío y específicamente sobre las Tribus Perdidas de Israel.  

 Ya que, en mi corazón afloraba un amor entrañable por la nación de Israel, y una inclinación por obtener objetos israelitas y saber más sobre ellos. Conocer a hermano/--*-/-fue como encontrar un fuente de bendición  pues él poseía mucho conocimiento y literatura que yo en ese momento necesitaba, esto  nos motivó a recopilar más información.  De la misma manera, el amor por Israel había surgido en el corazón de hermano /--*-/ muchísimo tiempo atrás y por ello,  el poseía revistas, banderas, libros,  billetes, relojes, posters, mapas, monedas, candelabros, y otros.

      El pensamiento  que contiene este Libro no es demostrar inclinación sobre pueblo o nación alguna, sino que la  Palabra de Dios se  cumple, con bendición para los que guardan sus mandamientos y  maldición para los que rechazan cumplirlos. Dios no se complace en el castigo, son los hombres quienes se imponen por ellos mismos los sufrimientos a través de sus actitudes. (Mat. 27:25.” Y respondiendo todo el pueblo, dijo: Su sangre sea sobre nosotros, y sobre nuestros hijos.”)

      Pero Dios siempre otorga nuevas oportunidades, mediante su gran amor, lo cual podemos ver que de dos pueblos hace uno por medio de Jesucristo.  (Ez. 37:21-22 “y les dirás: Así ha dicho Jehová el Señor: He aquí, yo tomo a los hijos de Israel de entre las naciones a las cuales fueron, y los recogeré de todas partes, y los traeré a su tierra; y los haré una nación en la tierra, en los montes de Israel, y un rey será a todos ellos por rey; y nunca más serán dos naciones, ni nunca más serán divididos en dos reinos.”).   Dios quiere que ninguno se pierda sino que todos procedan al arrepentimiento para recibir su bendición.

        Es  así como en este año 2007, /--*-/ plasma esta obra, a la que titula: “LA VISIÓN DE LAS GENERACIONES PERDIDAS  Concediéndome el privilegio de realizar el  levantado de texto y compartir   conocimientos afines. 

     Este material es parte de nuestra ofrenda al Dios maravilloso, al Fiel y Verdadero, que no escatimó ni a su propio Hijo para darnos juntamente con él todas las cosas.

          Oramos para que  sea de bendición en su vida, su fe se vea aumentada y que al finalizar la lectura, su anhelo  sea conocer cada día más del Señor  y de su pueblo.

      Jerusalén, ciudad edificada para que en  ella todos se congreguen! A ella suben las tribus, las tribus del Señor, para alabar su nombre conforme a la ordenanza que recibió Israel. Allí están los tribunales de justicia, los tribunales de la dinastía de David. Pidamos por la paz de Jerusalén:«Que vivan en paz los que te aman. Que haya paz dentro de tus murallas, seguridad en tus fortalezas.» Y ahora, por mis hermanos y amigos te digo:«¡Deseo que tengas paz!» Por la casa del Señor nuestro Dios procuraré tu bienestar”. (Salmo 122:3-9)¡

Fraternalmente;

María Luisa Rivera Hernández.

Profesora de Teología Ministerial.

  INTRODUCCIÓN

 “..., A los judaizantes relapsos presentes, y a los ausentes, en efigie; se les condena a ser quemados en llamas vivas de fuego; hasta que se conviertan en ceniza y no quede de ellos memoria en esta tierra..,.”

      Con estas impresionantes palabras, en 1574-, el tribunal de la Santa Inquisición, selló el fin de la existencia terrenal de, más de ochocientos hombres y mujeres en el Reino de la Nueva España. ¿Quienes eran estas personas? ;Y ¿qué  abominable crimen habían cometido para ser acusados, enjuiciados, y merecer tan terrible condena?.

Los desdichados condenados tenían como mínimo dos aspectos en común: ser todos españoles y en parte practicar la fidelidad de la ley de Jehová dada al pueblo de ISRAEL, estatutos que sus antepasados habían guardado por innumerables generaciones.

Muchos de estos españoles de origen judío escaparon, y se establecieron en lugares donde pasaron inadvertidos ocultando su origen y creencias y en el transcurso de varias generaciones sus descendientes, perdieron toda conexión cultural y religiosa con ellos , más no así, su genética.

     Hoy, un poco más de cuatrocientos años las cenizas de aquellos; Rodríguez, López, Méndez, Marques, Lucena, Zúñiga, Baez, Morales, Díaz, De la Peña...se elevan en nuestra memoria como polvo de oro, y viven en la sangre de sus descendientes esparcidos en toda Hispanoamérica.

Acerca de los martirios efectuados  en  tiempos pasados en Ibero América, en contra del pueblo judío, se lee en la revista “Noticias de Israel”, Publicación mensual de la Obra Misionera “Llamada de Medianoche”,Número 7-Julio 2007-Año27.

1,066:   3,000   judíos asesinados en España.

1,391:    20,000   judíos españoles quemados en la hoguera.

1,483:   30,000   judíos quemados en España. (Inquisición)

1,506:   2,000   Judíos asesinados en Lisboa.

1,574:   897   judíos quemados en México.(Inquisición)

1,680   86   judíos de Madrid quemados en la hoguera.     

     Las personas al leer en  la Biblia los siguientes pasajes, las aplican al pueblo judío tradicional, más nosotros estamos convencidos que también se refieren al pueblo iberoamericano porque creemos que descienden de “tribus perdidas” a consecuencia del destierro asirio.

 Deu 4:27-30  Y Jehová os esparcirá entre los pueblos,  y quedaréis pocos en número entre las naciones a las cuales os llevará Jehová.

Y serviréis allí a dioses hechos de manos de hombres,  de madera y piedra,  que no ven,  ni oyen,  ni comen,  ni huelen.

Mas si desde allí buscares a Jehová tu Dios,  lo hallarás,  si lo buscares de todo tu corazón y de toda tu alma.

Cuando estuvieres en angustia,  y te alcanzaren todas estas cosas,  si en los postreros días te volvieres a Jehová tu Dios,  y oyeres su voz;

Deu 28:36  Jehová te llevará a ti,  y al rey que hubieres puesto sobre ti,  a nación que no conociste ni tú ni tus padres;  y allá servirás a dioses ajenos,  al palo y a la piedra.

Deu 28:64  Y Jehová te esparcirá por todos los pueblos,  desde un extremo de la tierra hasta el otro extremo;  y allí servirás a dioses ajenos que no conociste tú ni tus padres,  al leño y a la piedra.

Deu 32:26  Yo había dicho que los esparciría lejos,  Que haría cesar de entre los hombres la memoria de ellos,

Oseas  4:12  Mi pueblo a su ídolo de madera pregunta,  y el leño le responde;  porque espíritu de fornicaciones lo hizo errar,  y dejaron a su Dios para fornicar.

Oseas 4:17  Efraín es dado a ídolos;  déjalo.

Oseas 7:8  Efraín se ha mezclado con los demás pueblos;  Efraín fue torta no volteada.

Oseas 9:3  No quedarán en la tierra de Jehová,  sino que volverá Efraín a Egipto y a Asiria,  donde comerán vianda inmunda.

a 65:3  pueblo que en mi rostro me provoca de continuo a ira,  sacrificando en huertos,  y quemando incienso sobre ladrillos;

Isa 65:4  que se quedan en los sepulcros,  y en lugares escondidos pasan la noche;

Que comen carne de cerdo,  y en sus ollas hay caldo de cosas inmundas;

Isa 49:14  Pero Sión dijo:  Me dejó Jehová,  y el Señor se olvidó de mí.

Isa 49:18  Alza tus ojos alrededor,  y mira:  todos éstos se han reunido,  han venido a ti.  Vivo yo,  dice Jehová,  que de todos,  como de vestidura de honra,  serás vestida;  y de ellos serás ceñida como novia.

Isa 49:19  Porque tu tierra devastada,  arruinada y desierta,  ahora será estrecha por la multitud de los moradores,  y tus destruidores serán apartados lejos.

Isa 49:20  Aun los hijos de tu orfandad dirán a tus oídos:  Estrecho es para mí este lugar;  apártate,  para que yo more.

Isa 44:5  Este dirá:  Yo soy de Jehová;  el otro se llamará del nombre de Jacob,  y otro escribirá con su mano:  A Jehová,  y se apellidará con el nombre de Israel.

Isa 49:21  Y dirás en tu corazón:   ¿Quién me engendró éstos?  Porque yo había sido privada de hijos y estaba sola,  peregrina y desterrada;   ¿quién,  pues,  crió éstos?  He aquí yo había sido dejada sola;   ¿dónde estaban éstos?

Isa 51:1  Oídme,  los que seguís la justicia,  los que buscáis a Jehová.  Mirad a la piedra de donde fuisteis cortados,  y al hueco de la cantera de donde fuisteis arrancados.

Isa 30:18  Por tanto,  Jehová esperará para tener piedad de vosotros,  y por tanto,  será exaltado teniendo de vosotros misericordia;  porque Jehová es Dios justo;  bienaventurados todos los que confían en él.

Isa 30:19  Ciertamente el pueblo morará en Sión,  en Jerusalén;  nunca más llorarás;  el que tiene misericordia se apiadará de ti;  al oír la voz de tu clamor te responderá.

Isa 30:20  Bien que os dará el Señor pan de congoja y agua de angustia,  con todo,  tus maestros nunca más te serán quitados,  sino que tus ojos verán a tus maestros.

Isa 30:21  Entonces tus oídos oirán a tus espaldas palabra que diga:  Este es el camino,  andad por él;  y no echéis a la mano derecha,  ni tampoco torzáis a la mano izquierda.

Isa 30:22  Entonces profanarás la cubierta de tus esculturas de plata,  y la vestidura de tus imágenes fundidas de oro;  las apartarás como trapo asqueroso;   ¡Sal fuera!  les dirás.

Isa 30:23  Entonces dará el Señor lluvia a tu sementera,  cuando siembres la tierra,  y dará pan del fruto de la tierra,  y será abundante y pingüe;  tus ganados en aquel tiempo serán apacentados en espaciosas dehesas.

Isa 65:11  Pero vosotros los que dejáis a Jehová,  que olvidáis mi santo monte,  que ponéis mesa para la Fortuna,  y suministráis libaciones para el Destino;

Jer 31:18  Escuchando,  he oído a Efraín que se lamentaba:  Me azotaste,  y fui castigado como novillo indómito;  conviérteme,  y seré convertido,  porque tú eres Jehová mi Dios.

Jer 31:19  Porque después que me aparté tuve arrepentimiento,  y después que reconocí mi falta,  herí mi muslo;  me avergoncé y me confundí,  porque llevé la afrenta de mi juventud.

Jer 31:20   ¿No es Efraín hijo precioso para mí?   ¿no es niño en quien me deleito?  pues desde que hablé de él,  me he acordado de él constantemente.  Por eso mis entrañas se conmovieron por él;  ciertamente tendré de él misericordia,  dice Jehová.

Mateo 10: 5-6.  A estos doce envió Jesús, y les dio instrucciones, diciendo: Por camino de gentiles no vayáis, y en ciudad de samaritanos no entréis, sino id antes a las ovejas perdidas de la casa de Israel.

Mat 13:44  Además,  el reino de los cielos es semejante a un tesoro escondido en un campo,  el cual un hombre halla,  y lo esconde de nuevo;  y gozoso por ello va y vende todo lo que tiene,  y compra aquel campo.

Luc. 15:6  y al llegar a casa,  reúne a sus amigos y vecinos,  diciéndoles:  Gozaos conmigo,  porque he encontrado mi oveja que se había perdido.

Juan 10:16 También tengo otras ovejas que no son de este redil; aquéllas también debo traer, y oirán mi voz; y habrá un rebaño, y un pastor.

Abdías verso 20   Y los cautivos de Jerusalén que están en Sefarad__España_.

Romanos 15:24 y 28    Cuando vaya a España,...pasare entre vosotros rumbo a España.

El Autor.

CAPÍTULO X

EL CORDERO SACRIFICADO Y LA DESTRUCCIÓN DEL

TEMPLO.

       El Señor Jesucristo inició su ministerio siendo  Como de treinta años1. Tres años después,  ofreció su vida como  el  cordero  de Dios, muriendo  un día  miércoles 14 de Nisan, (Abib),  día de la celebración de la Pascua o pesaj, que conmemora la salida de Egipto.2. 3.  4.

 Jesús fue sepultado antes de las seis de la tarde cuando comenzaba la Fiesta de Los Panes sin Levadura, y resucitó a los tres días exactos, como está escrito en los evangelios, según la señal del profeta Jonás. 5. 6.

Por lo cual resucitó gloriosamente el día sábado 17 de Abib que corresponde a marzo-abril, en nuestro actual calendario.

      La Escritura sagrada dice que Cristo es nuestro reposo.7 y por lo tanto vemos que el Arca de Noé, símbolo y figura de Jesucristo, reposó igualmente a los 17 días del mes séptimo8. sobre los montes del Ararat, en lo que hoy es Turquía. Podemos ver detrás de esto la poderosa mano de Dios cumpliendo sus  eternos propósitos.

      En el año 67 –70 D. C. Surge una gran revuelta en Judea, que incluye dos acontecimientos importantes del pueblo de Israel; el primero es la destrucción del Templo de Jerusalén y la ciudad a manos del general romano Tito. El templo arde en llamas, el candelabro de oro puro es llevado como botín a Roma, la ciudad es quemada, los judíos masacrados y otros llevados en cadenas. El segundo es la defensa y suicidio colectivo de la fortaleza judía, cerca del mar muerto:”Masada”. Después de esto se inicia la dispersión mundial de los Judíos.

 Referencias.

1   Lucas 3:23     2,3   Éxodo  12:2 –6      4   Deuteronomio  16:1     5     Mateo  12:39-40      6  Jonás 1:17     7      Hebreos  4:8-10      8   Génesis  8:4

lunes, 30 de marzo de 2026

ANALES DEL MUNDO *USSHER*1-6

 THIS WORK IS IN THE PUBLIC DOMAIN. COPY FREELY

ANALES DEL MUNDO

 POR JAMES USSHER,

 ARZOBISPO DE ARMAGH IGLESIA DE IRLANDA

 LONDRES

 IMPRESO POR E. TYLER, PARA F. CROOK Y G. BEDELL

1658

ANALES DEL MUNDO *USSHER*1-6

La Epístola al Lector

 Censorino, en su pequeño libro «Explicación de los intervalos de tiempo», escrito a Quinto Cerelio en su cumpleaños, escribió en el prefacio: «Si el origen del mundo hubiera sido conocido por el hombre, //Yo// habría comenzado por ahí». (Consorino, cap. 20). Y poco después, refiriéndose a este tiempo: «Si el tiempo tuvo un comienzo o si siempre ha existido, el número exacto de años es inconocible». (Consorino, cap. 21). Por lo tanto, Ptolomeo, en sus "Astronomical Supputations” sobre la creación e historia del mundo, afirma que está más allá del conocimiento del hombre. «Encontrar los detalles de la historia del mundo entero o de un período de tiempo tan inmenso, creo que está más allá de nuestro anhelo de aprender y conocer la verdad.» (Ptolomeo, l. 3). Julio Firmio Materno, en su discurso histórico «El origen del mundo», que recibió de Esculapio y Anubio, afirma: «Esa no fue la creación del mundo. Ni, en efecto, el mundo tuvo un día determinado para su comienzo. Ni existía nada en el momento en que el mundo fue formado por la sabiduría de la Divina Comprensión y la Providencia. Ni el hombre, en su fragilidad humana, podía concebir o desentrañar fácilmente el origen del mundo.» (Julio Firmio Materno, l. 3, c. 2).

 No es de extrañar que los paganos, totalmente ignorantes de la Sagrada Biblia, desesperen de alcanzar jamás el conocimiento de los orígenes del mundo.

Incluso entre los cristianos, el renombrado cronógrafo Dionisio Petavio, al ser consultado sobre la creación del mundo y el número de años transcurridos desde la creación hasta nuestros días, hizo esta aclaración: «El número de años desde el principio del mundo hasta nuestros días no puede conocerse ni averiguarse de ninguna manera sin la Revelación Divina». (Petav. De Doctrina Temporum, l. 9, c. 2). Filastrio Brixiensis discrepó con él y lo calificó de herejía: «Conocer el número de años desde la creación del mundo es incierto, y los hombres no conocen el tiempo». (Philast. De Heres. ib. c. 6, p. 63). Lactancio Sirmiano hizo esta audaz afirmación en sus «Instituciones Divinas»: «Nosotros, que hemos sido instruidos por las Sagradas Escrituras en el conocimiento de la verdad, conocemos tanto el principio como el fin del mundo». (Lastant. l. 7). c. 14.)

Por mucho que haya ocurrido en el pasado, se nos enseña que: «El Padre se ha reservado el conocimiento de las cosas futuras. Ni hay mortal alguno que conozca la totalidad del tiempo.» (ibíd. Nicol. Lyranius). Incluso se cree que el hijo de Sirac dijo: «¿Quién puede contar las arenas del mar, las gotas de lluvia y los días del mundo?» (APC Sir 1:28). Cuando se cree que Lyranus hablaba de historia (como otros lo interpretan aquí y en el capítulo XVIII, versículo 11 de su obra «Días de la Eternidad»), llega a esta conclusión errónea. Piensa que desde el principio del mundo, el tiempo nunca fue determinado por ningún hombre «con certeza» y «con precisión». El primer escritor cristiano (que yo sepa) que intentó calcular la edad del mundo a partir de la Santa Biblia fue Teófilo, obispo de Antioquía. Respecto a todo este relato, afirma: «Todos los tiempos y años se dan a conocer a quienes están dispuestos a obedecer la verdad» (Teof. ad Autolic. l. 3). Pero en cuanto a la exactitud de este cálculo, más adelante declara: «Y tal vez no podamos dar una cuenta exacta de cada año, porque en las Sagradas Escrituras no se menciona el número preciso de meses y días». Pues la Escritura normalmente solo registra los años completos y no los días y meses en cada caso. Por lo tanto, la suma de los años puede dar un total inexacto, ya que no se incluyeron los años parciales. Pero concediendo esto (y esta es una suposición muy razonable), que los Santos Escritores tenían este propósito al anotar los años del mundo en sus diversos pasajes con tanta diligencia. Buscaban revelarnos la historia del mundo que, de otro modo, nadie podría conocer.

Dicho esto, afirmamos que el Espíritu Santo se anticipó a esta duda. Él ha comenzado y terminado cada uno de los períodos, de los cuales depende una serie temporal, y ha añadido el mes y el día exactos. Por ejemplo, los israelitas salieron de Egipto el día 15 del primer mes (Números 33:3). En el año 480 después de su éxodo, en el segundo mes, el segundo día, Salomón comenzó a construir el templo (1 Reyes 6:1). Los meses y días dados para el inicio y el final del período muestran que se restarán 11 meses y 14 días. El período no es de 480 años completos, sino solo de 479 años y 16 días (2 Crónicas 3:2). «Quienes prometen darnos una tabla astronómica exacta del tiempo, desde la creación hasta Cristo, me parecen más dignos de aliento que de alabanza, pues intentan algo que supera la capacidad humana».

Así lo afirma David Paraeus, uno de los escritores más recientes, quien calculó el número de años hasta la época de Cristo a partir de las Sagradas Escrituras. Por lo tanto, dice que, abandonando los cálculos astronómicos, utilizó el tiempo civil de los hebreos, egipcios y persas como la única forma de hacerlo con precisión.

 Pero si entiendo bien este asunto, no importa qué regla usemos para medir el paso del tiempo, siempre que comience y termine con un número determinado de días. Cualquiera podría, junto con David Paraeus, definir el tiempo entre la fundación del mundo y la época de Cristo mediante una medida equivalente de años. Además, sería muy fácil, sin la ayuda de ninguna tabla astronómica, determinar cuántos años transcurrieron durante ese intervalo. El transcurso del tiempo en cualquier año civil, de una estación a la siguiente, es simplemente un año astronómico o tropical natural.

 Cualquiera que esté bien versado en el conocimiento de la historia sagrada y profana, de los cálculos astronómicos y del antiguo calendario hebreo puede hacerlo. Si se dedicara a estos difíciles estudios, no le sería imposible determinar no solo el número de años, sino incluso los días desde la creación del mundo. Basilio el Grande nos dijo que, mediante cálculos inversos, podríamos determinar el primer día del mundo. «Podéis, en efecto, averiguar el momento exacto en que se fundó el mundo. Si regresáis desde este tiempo a épocas anteriores, podréis esforzaros diligentemente por determinar el día del origen del mundo. Así encontraréis cuándo comenzó el tiempo». {Basilio, en Hexámeros, Homilía 1.} Las naciones de distintas épocas utilizaron diferentes métodos para calcular el tiempo y los años. Es necesario que se utilice un estándar común y conocido al que puedan armonizarse.

 Los años y meses julianos son los más adecuados para la cotejo común de los tiempos. Estos comienzan a medianoche del 1 de enero d. C. Mediante tres ciclos, cada año se identifica de forma única. Por ejemplo, la indicación romana {a} de 15 años, el ciclo lunar {b}, o número áureo de 19, y el ciclo solar {c} (el índice de los domingos o días pascuales) que contiene un período de 28 años. Se sabe que el año 1650 d. C. se identifica con los números 3 en la indicación romana {a}, 17 en el ciclo lunar y 7 en el ciclo solar. (No menciono el año del nacimiento de Cristo, que aún es objeto de debate entre los eruditos).

Dado que nuestro período cristiano se sitúa mucho después de la creación del mundo, contar los años hacia atrás es difícil y propenso a errores. Existe una mejor manera.

 Los cronólogos modernos han extrapolado estos tres ciclos hacia atrás hasta el año en que todos los ciclos comenzarían el 1 de enero. Esto crea una época artificial de 7980 años de duración, basada en el producto de los tres ciclos.

multiplicados entre sí. Ciclo lunar: 19 años Ciclo solar: 28 años Años de interdicción: 15 años Total: 19 × 28 × 15 = 7980 años

Creo que Robert Lotharing, obispo de Hereford, en Inglaterra, fue el primero en observar esto. Quinientos años después, Joseph Scaliger lo adaptó al uso cronológico y lo denominó Periodo Juliano, porque extendía el ciclo de años julianos hacia atrás y hacia adelante. El ciclo comienza al mediodía del 1 de enero de 4713 a. C. y es un año bisiesto. En este periodo, el ciclo lunar es 1, el ciclo solar es 1 y el ciclo de interdicción también es 1. Por lo tanto, el año 1 d. C. corresponde al año 4714 del periodo juliano y se identifica mediante la interdicción romana de 4, el ciclo lunar de 2 y el ciclo solar de 10.

Además, encontramos que los años de nuestros antepasados, los años de los antiguos egipcios y hebreos, tenían la misma duración que el año juliano. Este constaba de 12 meses con 30 días. (No se puede probar que los hebreos usaran meses lunares antes del cautiverio babilónico). Cada año se añadían 5 días al duodécimo mes. Cada cuatro años, se añadían 6 días al duodécimo mes. He observado el transcurso continuo de estos años, tal como se describe en la Biblia. Por lo tanto, el final del reinado de Nabucodonosor y el comienzo del reinado de su hijo Evilmerodac fue en el año 3442 del calendario mundial (3442 AM). Según la historia caldea y el sistema astronómico, fue en el año 85 de Nabonasar, es decir, en el 562 a. C. o 4152 JP. (Período Juliano)

De esto deduzco que la creación del mundo ocurrió al comienzo del otoño del año 710 JP. {d} Utilizando tablas astronómicas, determiné el primer domingo después del equinoccio de otoño del año 710 JP, que fue el 23 de octubre de ese año.

Ignoré la detención del sol en los días de Josué y su retroceso en los días de Ezequías. (Véanse las notas en mis Anales para los años 2553 a. C. y 3291 a. C.). De ahí concluí que la noche anterior, el 23 de octubre, marca el primer día de la creación y el comienzo del tiempo.

LA EXISTENCIA NECESARIA DE DIOS * GILLESPIE.* i-x

 CONTENIDO. Prefacio general. Una investigación sobre los defectos de los argumentos a posteriori a favor de la existencia de Dios. Reseñas de las demostraciones de Sr. Locke, Dr. Samuel Clarke, el reverendo Moses Lowman y el obispo Hamilton sobre la existencia y los atributos de una deidad. La existencia necesaria implica extensión infinita. El argumento a priori a favor del ser y los atributos de una gran primera causa. Un análisis de la «refutación del argumento a priori a favor del ser y los atributos de Dios» de Antíteo

TABLA LAS DIVISIONES Y SUBDIVISIONES LAS OPINIONES RELATIVAS AL ESPACIO.

LA EXISTENCIA NECESARIA DE DIOS

. POR WILLIAM GILLESPIE.

EDINBURGH:

ADAM & CHARLES BLACK.

LONGMAN, BROWN, GREEN, & LONGMANS,

LONDON.

1843

LA EXISTENCIA NECESARIA DE DIOS * GILLESPIE.* i-x

PREFACIO GENERAL.

 Han pasado diez años desde que el «Argumento a priori a favor del Ser y los Atributos» se presentó al público por primera vez. Y han pasado tres años desde la publicación de la primera edición del «Examen», que difunde y defiende ciertas partes del razonamiento de su predecesor. Gracias a las numerosas opiniones favorables, expresadas por personas cuya autoridad es de gran peso, que le han sido comunicadas, el autor se siente muy seguro del resultado final de su empresa: establecer la existencia necesaria de Dios.

Cualesquiera que fueran las dudas que el autor pudiera tener sobre la acogida que su enfoque pudiera tener, jamás dudó de la validez de su causa, ni en general ni en particular: ni en general, ni sobre la existencia de Dios; ni en particular, ni sobre la aplicabilidad y validez de los razonamientos a priori en relación con ese tema trascendental.

 La época en que vivimos es, sin duda, la época de la superficialidad. En efecto, se ha repasado el tema, pero poco terreno se ha explorado a fondo. Los hombres prefieren saber que existen muchas ciencias, y tener a mano algunos lugares comunes respecto a cada una, en lugar de preocuparse por ser completos expertos en alguna rama del conocimiento. Pero a pesar de esta circunstancia, el autor no siente ahora inquietud respecto al destino de su obra. La época es superficial, pero existen excepciones a la regla general: Y es muy afortunado que ninguna época reciba las impresiones que serán duraderas e influirán en los sentimientos de la posteridad, salvo de los pensadores más profundos. Quienes rozan la superficie de las cosas pueden hacer algo de ruido al pasar, pero en poco tiempo todo rastro de ellos desaparece.

El autor, pues, anticipa que pronto se producirá un gran cambio en la opinión pública con respecto a la idoneidad y el valor de los tipos de razonamiento empleados en este volumen. Es innegable que los razonamientos a priori sobre temas ajenos a las ciencias matemáticas han caído en desgracia, aunque también es cierto que en el pasado gozaban de una posición muy destacada. Sin embargo, hay indicios de que un mejor tratamiento está a la espera de una argumentación basada en la necesidad de una Gran Primera Causa. Las consecuencias inmediatas, o más bien las concomitantes, de un cambio tan anhelado serían las siguientes (sin entrar en más detalles por ahora): 1. El fin de la mera argumentación a posteriori. Ya no tendríamos que leer volúmenes enteros de anatomía, botánica, astronomía y demás, con apenas una pizca de otro tipo de contenido. Tratados sobre Teología Natural; ya no deberíamos, digo, que se nos impongan como los únicos argumentos sólidos para probar el primer y gran artículo de toda religión. Ya no deberíamos, por lo tanto, oír que la infinitud y la unidad de la Naturaleza Divina son inexplicables. 2. La rápida desaparición del ateísmo especulativo o declarado. Una consumación, por mucho que se desee, que nunca se ha logrado bajo el largo y presuntuoso reinado de las  respuestas oraculares de la Escuela experimental.

¿Quién no percibe de inmediato la terrible consecuencia que supondría silenciar para siempre al declarado ateísmo especulativo? ¿Acaso las peores formas de ateísmo práctico no han tendido con demasiada frecuencia a buscar refugio bajo las alas del ateísmo teórico?

Vivir en todos los aspectos como si no existiera Dios; por lo tanto, desear con vehemencia que no existiera Dios; por lo tanto, reafirmarse diciendo que no hay Dios. ¿No están acaso estos sentimientos frecuentemente unidos como eslabones de la misma terrible cadena? Hay demasiadas personas entre nosotros que no son plenamente conscientes del alarmante avance que la infidelidad, la infidelidad de la clase más letal, incluso el ateísmo declarado, está haciendo en las Islas Británicas y en todas nuestras numerosas y vastas colonias; en los Estados Unidos de América; y, en resumen, dondequiera que se hable inglés.

Por no hablar del deplorable estado de las cosas en el continente europeo, y de hecho en toda la parte civilizada, inteligente y reflexiva del mundo en general. Y no puedo dejar de mencionar específicamente que la época en que vivimos es testigo de la existencia de una especie monstruosa de hombres que viven a pesar de la naturaleza, pues constituyen una extraña combinación: «Me refiero a los fanáticos del ateísmo».

Uno podría haber profetizado de antemano, con la firme convicción de acertar, que el celo en favor de una negación tan absoluta como el ateísmo sería una imposibilidad absoluta. Un propagandista ateo parece un monstruo indefinido, creado por la naturaleza en un momento de locura. «Pero así es», dice Addison, en un párrafo que casi no necesita modificaciones para adaptarse al contexto actual:

«La incredulidad se propaga con tanta ferocidad, contienda, ira e indignidad como si la seguridad de la humanidad dependiera de ello. Hay algo tan ridículo y perverso en este tipo de fanáticos que uno no sabe cómo describirlos. Son una especie de jugadores que están eternamente preocupados, aunque jueguen por nada».