Capitán Don Aquilino Gomez Calonge, originario de Tejado, Soria,Reyno de España
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| Don Julio Cesar de Garrido y Estrada,Corregidor Titular de Huehuetenango, en cuya ausencia fue incendiada la Villa de Huehuetenango. |
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| Lic. Don Justo Gavarrete |
Hoy se cumplen 147 años cuando la villa de huehuetenango fue atacada e incendiada por las tropas de justo rufino barrios y serapio cruz.
Barrios y cruz habían enviado intimidaciones para que entregase y rindiese la plaza el Corregidor, Capitan Aquilino Gómez Calonge. (Originario de Tejado, Soria, España) al frente de milicianos de la villa de Huehuetenango y sus anexos-(jumaj, Chimusinique, cambote...) quienes defendieron la plaza valientemente.
Se habla de de más de 3,000 atacantes contra 220 hombres residentes en las aldeas cercanas, es decir Jumaj, Cambote, Chumusinique, Zaculeú…
24 horas tardo el ataque. indigenas de nebaj, cotzal,chajul,aguacatan y milicianos de chiantla, prendieron fuego a la plaza y casas de la villa de huehuetenango. mas de 90 casas fueron consumidas por el fuego. Incluyendo la casa parroquial y sus valiosos registros coloniales.
Barrios fue herido en una pierna y de allí se originó el gran odio que le tomó a los vecinos de huehuetenango. al cabo de 24 horas de balas y fuego los insurgentes se retiraron en fuga. los heroes del día fueron aquilino gomez calonge y los habitantes de huehuetenango.
Es mi esperanza y deseo que las autoridades de huehuetenango conmemoren esta gesta propia de los habitantes de la ciudad de huehuetenango.
Atentamente. un huehueteco apasionado por la historia
XIV. EL ATAQUE--SAQUEO A LA VILLA DE HUEHUETENANGO
CRUZ Y BARRIOS
INCENDIO Y SAQUEO A LA VILLA DE HUEHUETENANGO
Por el Historiador Huehueteco
ENRIQUE DEL CID FERNANDEZ
1967
miércoles, 1 de junio de 2016
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"Hay personas que vieron los haces de
acote preparados para el incendio de la Villa, y a quienes los
mostró el mismo Cruz anunciandoles su bárbara
resolución,'.
"El mismo amenazó con deshacer a los habitantes
de Huehuetenango en comunicaciones dirigidas al cura Vicario y al
Alcalde".
("La semana" de domingo 1.9 de
diciembre de 1869),
I.LAS GUAYABAS"
Diciembre
en los Cuchumatanes. Brillan
las hojas de los árboles humedecidas por el rocío de la noche. El viento que
baja de la altura hace resbalar las gotas de agua hasta la suave tierra
donde dejan perceptible y fresca huella. Brilla el riachuelo que serpea en
hondo cauce de negruzca roca. Brilla también la laguna de Ocubilá, silenciosa,
prolongándose sucesiva, adentrándose mansa, profundamente, lamiendo rejoyas y bordecillos,
llenando quebradas con sus largas lenguas de plata acariciadas por los rayos de
la luna aquella noche azul, diáfana y tranquila ...
El firmamento aterciopelado adórnase con multitud de estrellas y luceros; con
sedosas gasas claras que impulsadas por invisibles ráfagas, caminan, caminan
... y caminan.
Enclavada en la inmensa cordillera, perdida
en una arruga gigantesca y en estratégica meseta de los bajos Cuchumatanes está
la aldea "Las Guayabas" donde destacan lucecillas y las pocas casas
cubiertas de teja o paja de trigo. La primitiva iglesia apunta al cielo con su
pequeño campanario piramidal de una sola pieza, rodéala en parte un macizo de
chatas que extiéndese hasta el bosquecillo vecino formado por cerones,
chalahuites, chulubes y arrayanes bajo cuyo
follaje reposan durmiendo centenares de indígenas
procedentes de Santa María Nebah, Chajul, Cotzal,
Chalchitán y Aguacatán, mezclados
entre cacaxtle,, jarros de arcilla, tecomates,
suyacales y machetes.
Recién acaba de llegar el último rezago de naturales enganchados para seguir a
la partida de rebeldes cuyos ideales cual pólvora encendida en aquella lejana
zona de los Altos, inflama ya, como fruto de las intentonas nacidas allende de
la frontera, el espíritu de algunos ciudadanos que arriesgan vida, familia y
hacienda al contravenir las disposiciones contenidas en la proclama del
Sargento Mayor don Julio César de Garrido y Estrada,
de fecha 1o. de mayo de 1869 y basadas en el decreto de 4 de febrero de 1867.,
'En estas circunstancias, sirven y guían a los que empéñanse en avasallar la
institución gubernamental de tendencia conservadora establecida en la república
desde hace más de veinte años (1848),
LLAMADO A LAS ARMAS
Dirigida al pueblo de huehuetenango por don JULIO
CESAR DE GARRIDO
CORREGIDOR Y COMANDANTE GENERAL DEL DEPARTAMENTO
DE HUEHUETENANGO
. "Proclama dirigida al pueblo de Huehuetenango por don Julio César de Garrido, Sargento Mayor de las
Milicias del Ejército de la República, Corregidor y
Comandante Gral. del Departamento de Huehuetenango.
"Julio César de Garrido Sargento Mayor de Caballería
de las milicias del Ejercito de la República, Corregidor
y Comandante Gral. del Departamento de Huehuetenango.
POR CUANTO
'Habiendo levantado D. Serapio Cruz los indígenas de
Nebaj, Cotzal y Chajul que ha armado,
promoviendo así una guerra de carácter atroz como lo prueba el asesinato
cometido en los prisioneros que capturó de la fuerza que mandaba el Teniente Avelar; y siendo indispensable reunir todos
los medios de defensa tanto para impedir la
entrada de los salvajes en el Departamento como
para impedir la conivencia de algunas personas mal intencionadas que auxilian y
tienen correspondencia con los reveldes: hallandose tambien ausente la
autoridad judicial; en uso de las facultades que me confieren las ordenanzas
del Ejercito, tengo a bien ordenar:
1°. Mientran duren las
actuales circunstancias, se suspenden en el
Departamento las garantías consignadas en los Artículos 18, 19, 20, 21,
22, 23 y 24 de la ley de los derechos de los
Ciudadanos de 5 de Diciembre de 1839.
2°. Vuelve a toda su
fuerza y vigor el Decreto de 4 de Febrero de 1867. En consecuencia serán jusgados en
consejo de guerra todos los individuos en
quienes se declara conivencia ó complicidad con los
reveldes.3
3
Los Comandantes de las fuerzas que se hallen en operaciones activas en
el Departamento podrán utilizar para el servicio
militar, todos los elementos que jusguen necesarios de los cuales
daránrecibo á las Corporaciones ó personas que los faciliten.
4°. Todo individuo que hallándose en la edad de
circunstancias de la ley, no acudiese a tomar las armas
siendo requerido por la autoridad militar competente,
será jusgado y castigado como desertor de campaña.
Dado en el Corregimiento de Huehuetenango á primero de Mayo de
mil ochocientos sesenta y nueve".
"J. CESAR DE GARRIDO". "De su. orden:
MANUEL FUNES Secretario".
CRUZ Y BARRIOS
INCENDIO Y SAQUEO A LA VILLA DE HUEHUETENANGO
Por el Historiador Huehueteco
ENRIQUE DEL CID FERNANDEZ
1967
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"Hay personas que vieron los haces de acote preparados
para el incendio de la Villa, y a quienes los mostró el mismo Cruz anunciandoles su bárbara resolución,'.
"El mismo amenazó con deshacer a los habitantes
de Huehuetenango en comunicaciones dirigidas al cura Vicario y al
Alcalde".
("La semana" de domingo 1.9 de
diciembre de 1869)
II. CAMPAMENTO
Desaparece la luna en la comba sin límite del cielo. Alborozo de gallos giros y mugir de vacas prietas, overas y barrosas en los patios de la aldea. Vida y movimiento principian aquella madrugada mientras los luceros se fugan con el alba. Azul, el humo del hogar, asciende en forma de volutas caprichosas confundidas en la niebla ...
De una casa con guardias a la puerta, sale el Capitán Motta seguido por tres intérpretes de raza indígena. Dirígense al bosquecillo vecino a la iglesia instando con fuertes voces a los .indios a ponerse en pie y formar en línea. Estos, que duermen vestidos y cubiertos con "capishayes", incorpóranse perezosos recogiendo algunos petates y calándose los sombreros humedecidos y grasientos. Las órdenes del militar acompáñanse con la actitud de los sargentos que principian a ayudarles en la tarea .de extinguir los rescoldos de las fogatas mantenidas para moderar el frío de la altura.
Aquellos que apenas comprenden el español e ignoran lo que son las maniobras militares y menos la obediencia a las voces de mando, actúan sin mayor coordinación. Sin embargo, cuando los traductores advierten que la hora de comer ha llegado, acuden presurosos a tomar la ración de totoposte y de birringue , formando extraña multitud de seres descalzos, de ojos semioblicuos, pronunciados labios, magra presencia, pelo hirsuto y abundante, moreno-amarillenta la color que, con gritos entrecortados, guturales y medio salvajes manifiestan su alegría adelantándose unos a otros para tratar de, llegar primero al reparto.
. "Birringue": mezcla de maíz quebrado y cocido en forma de pan del que usan aún los indígenas de la región en los grandes recorridos. Para comerlo, lo introducen en una jarra de agua hirviendo y hacen con él una especie de atol o bebida muy nutritiva y barata.
III EL CORRAL
Al lado del cabildo. suaves rayos de sol alargan las sombras proyectadas por los postes de "mezquite" que forman un gran corral donde guárdanse ochenta equinos, mulares y otros mancarrones de toda laya y color.,
Relinchan los
sementales percibiendo a la cansada yegua que desciende las veredas arenosas de
empinadas serranías, mientras eluden reatas, maneas y lechuguillas que silban
amenazantes en su intento de detenerles por el cuello. Tiembla
la tierra cuando el tropel de bestias muévese incesantemente en un solo grupo:
al arrancar en conjunta estampida y entre nubes de polvo; al doblar repentinamente para esquivar con gallardía
y precisión las sogas ahogadoras; o al mancarse con inadvertidas coces lanzadas
al azar ...
El vapor que
exhalan los ollares es doble niebla que levántase del suelo opacando el brillo
de los ojos, el sudor de los ijares y el tornasolar de las crines de los
cuellos y las colas. Los que lidian con aquellos animales son hábiles arrieros contrabandistas que hacen
mensualmente el recorrido entre El Pino y la frontera, por la
vieja, peligrosa y casi desconocida senda que pasa por El Rancho, Tojeloj,
Tuispec, Las Cajas y Los Jazmines perdiéndose en las crestas de Tablón Viejo
para ascender las serranías de Puchilaj y llegar al paso de Los Limones
conduciendo largas recuas de mulares atados de cola y gamarrón y cargados del famoso comiteco. Secos y enjutos,
curtida la piel y luenga la barba, avezadísimos en las tareas del "sabaneo
y arrejunta" demuestran pronto su larga experiencia: a la luz de aquel
amanecer van "cayendo" una a una las mulas grullas, mapanas y
mosqueadas; los garañones alazanes, retintos, bayos y tordillos; por último,
los caballos caretos, estrellas, calzados, entrepelados, y unos más unalbos,
dosalbos o tresalbos .. .
Domeñados
sus ímpetus, son sacados por la puerta principal hacia los apeaderos de la
pequeña plaza. Allí, en presencia de los Capitanes
Apolonio Cabrera y José María González proceden los mozos a ensillarlos.
Los militares revisan cada una de las cabezadas, frontales, ahogadoras y
frenos; las barbadas, cerretas y bridas; cinchas, barrigueras y tenedoras;
mantillones, sudaderos, acciones, pistoleras y fundas de todos aquellos jaeces,
especialmente los de un hermoso tordillo de buena alzada que, alejado de los
otros, tasca nerviosamente el freno atado a una basa de los pilares del
edificio municipal. Es el caballo para el jefe
rebelde, Mariscal de Campo don Serapio Cruz, cabecilla de la facción
que ha pasado la frontera amalhayando la victoria
y como la suerte le ha sido adversa en varias ocasiones, ha tornado a
descabalgar cumbres, veredas, senderos, cerros, crestas y puentes que conducen
a Chiapas para soñar de nuevo con un triunfal regreso.
IX. GOMEZ CALONGE
Aquilino Gómez Calonge —español de nacimiento— desempeñaba entonces el cargo de Corregidor Interino del departamento. Era hombre de rápidas y terminantes decisiones. En ausencia del Corregidor Propietario, Sargento Mayor don Julio César de Garrido y Estrada, había logrado mantener la disciplina y ventajas necesarias en aquel difícil ambiente como era el que creaban las sucesivas invasiones de los Cruz.
En septiembre de ese mismo año había dirigido un manifiesto a los habitantes de Huehuetenango que copiado dice as!:
"AQUILINO GOMEZ CALONGE,
CAPITÁN DE INFANTERIA DEL EJERCITO DE LA REPUBLICA,
CORREJIDOR Y COMANDANTE GENERAL DEL DEPARTAMENTO DE HUEHUETENANGO",
"Al hacerme cargo interinamente del mando superior político y militar del Departamento, cumple á mi deber el dirigiros la palabra, y al verificarlo debo hacerlo clara y francamente como propio de mi carácter, y sin usar en ella fraces que no estén al alcance de todos, para que asi puedan todos comprenderlas y puedan tambien jusgarlas en el valor que en sí tengan siendo mi deber aconsejaros al mismo tiempo el camino que debéis seguir en las actuales circunstancias como veréis á continuación''.
"HABITANTES DE HUEHUETENANGO"
"Vosotros que siempre habéis sido, fieles al Supremo Gobierno como Ciudadanos honrados y amantes de la felicidad de vuestros Pueblos como se lo habéis demostrado en diferentes ocaciones no os dejéis hoy seducir ni arrastrar de falsos ofrecimientos al camino de vuestra perdición, y ruina de vuestras familias é intereses: vosotros sabeis muy bien que la revolución no produce otra cosa que ruinas y desgracias en general y que los adelantos adquiridos en muchos años desaparecen con ella en pocos momentos, así como tambien debéis estar bien persuadidos de que lo único que conviene al honrado Ciudadano, es la paz, con ella todo es felicidad, progresa la agricultúra porque á ella se dedican los hombres laboriosos con tranquilidad y sociego, progresan las artes porque sus operarios se ocupan con el mismo sociego y progresan en fin todos -los ramos que constituyen la felicidad y riqueza de los Pueblos. No os dejéis seducir os repito, si deséais la felicidad de vuestra Patria, de vanos, ofrecimientos que son de los que se valen siempre sin reparar en medios ni consecuencias los hombres que llevados de la ambición desean encumbrarse por medios ilegales y miras puramente particulares y no generales como os pintan, pues no pueden haberlas generales cuando se procura atropellar el pensamiento unánime de toda la República; y siendo asi como lo és ¿Puede ser otra cosa que miras particulares? No, y lo peor es, Ciudadanos, que hoy se encuentran entre vosotros algunos de estos hombres que solo se ocupan en seduciros y precipitaron en el abismo, sí, no se puede dudar, se ve pintado claramente en sus fisonomías que su espíritu y sus conciencias no se hallan tranquilas, como no puede estarla la del hombre que se halla persuadido de que lo que su imaginación está maquinando es un crimen, y no puede haberlo mayor al que aquellos están egerciendo, porque en- él va envuelta la desgracia de millares de familias, y esta desgracia es indudable, meditadlo bien y os convenceréis de la verdad, aún es tiempo de que despreciéis esos falzos ofrecimientos que os están infundiendo, más tarde no lo será".
"Os hablarán también de libertades, ¿Y, que entenderán por libertades las que estos os ofrecen? es muy sencillo, es el libertinage pues vosotros la sabéis tambien como yo, que la verdadera libertad se la proporciona por sí el mismo Ciudadano, porque el hombre honrado, tranquilo y ovediente á las leyes, pues sin estas no puede haber Sociedad ni Pueblos, y que solo se ocupa en ver la felicidad de su familia y progreso de sus interezes ¿Quién lo molesta? nadie ¿Quíén se atreve a atropellarle? nadie, al contrario la autoridad en cumplimiento de su deber se desvela para que aquella felicidad, nadie se la rove ni atropelle; pero esta Autoridad necesita también de estos hombres que le ayuden a reprimir á los que, olvidados de estos principios, intenten quitar la tranquilidad a los demás, pues como comprenderéis, la Autoridad poi, sí sola y sin vuestra ayuda, por más que se vea animada de los mejores deseos, no es suficiente para ello, por cuyo motivo confío en que vosotros me áyudaréis á tranquilizar los ánimos que se hallan algún tanto perturvados por los efectos de las circunstancias, y si así me lo prometéis os prometo yo también el morir a vuestro lado si llegase el caso, y podéis estar seguros de que nosotros solos, sin necesitar de nadie, somos mas que suficientes para hacer se conserve el orden y dar seguridades á la Poblacion y á todo el Departamento: esto intereza a todos y todos debemos tomar un verdadero empeño para ello, y de este modo veréis conseguida la verdadera libertad, pues de otra manera no es fácil conseguirla".
"Estoy seguro tomaréis y calificaréis estas palabras en el verdadero sentido que en sí tienen, y si tuviera esta dicha habría logrado mi objeto, que es el de vuestra felicidad, rogándoos al mismo tiempo os fijéis detenidamente en los buenos deseos y sentimientos con que os la dirige vuestro Corregidor y Comandante General interino".
Huehuetenango Setiembre 19 de 1869".
"(f) AQUILINO GOMEZ CALONGE
(Rúbrica) ".
No era el Capitán Calonge hombre que se dejase intimidar por las amenazas del Mariscal Cruz. Pese a que la guarnición a sus órdenes era mucho menor que las fuerzas de los sediciosos, dispuso hacer frente a los revolucionarios que sabía ya en territorio huehueteco, internados por el sitio de La Libertad cercano a la confluencia de los ríos Blanco y Huistla a pocas leguas del puesto de Nentón defendido por el Sargento Mayor J. M. Rivas y el siguiente cuerpo de tropa: "subteniente Felipe Castellanos, subteniente Salvador Noriega, sargento Miguel Alvarado, cabo primero Ceverino Reyes, cabos José Mariano Herrera y Máximo Castillo; y los soldados: José Cruz Díaz, Secundino Gómez, Eustaquio Alvarado, Raimundo Reyes, Alvino Herrera, Aquilino de Barrios, Sabino Gramajo, Lucas de León, Manuel Cardona, Francisco Meza, Eulalio Rivas, Anacleto Pascual, Ignacio Velásquez, Nicolás López, Francisco Chávez, Manuel María Marroquín, José Miguel Monzón y José María Córdova". Todos destacados hacia ese lugar desde el 6 de julio de 1869 para prevenir y corregir los desmanes de los revoltosos fronterizos...
Por ello, cuando el Vicario, Presbítero don Juan Bautista de Teherán hizo acto de presencia ante el Corregidor acompañado del Síndico Primero que hacía las veces de Alcalde, (el titular don Juan Francisco David Ríos de Matta había sido suspendido el 24 de agosto de 1869 por negarse a cumplir órdenes arbitrarias del Corregidor Julio César de Garrido) para informarle acerca de las comunicaciones que les enviara Cruz; Gómez Calonge que había ya pedido consejo al licenciado D. Víctor Marure, Juez del Departamento, dióles a conocer de inmediato su firme resolución de defender la villa costase lo que costase.
Además, les instruyó sucintamente de las órdenes que había impartido, encaminadas todas a mantener la reserva suficiente para el abasto de boca y guerra. Terminó el Corregidor Interino rogándoles que le permitieran responder las misivas por propia mano haciendo saber a los facciosos la determinación que había tomado.
Al retirarse el anciano Vicario y el Munícipe del edificio del Corregimiento, Gómez Calonge llamó a sus principales subordinados: Comandante Abelardo Arriola, teniente coronel Francisco Alvarado, capitán Fernando Herrera, tenientes Rafael Rosales, Antonio Kopeski, y subtenientes Francisco González Mora, Rafael Trinidad e Higinio Ruiz; y les enteró al detalle del plan que había madurado para la defensa de la cabecera departamental
VIII. AMENAZAS AL CORREGIDOR
Don Tomás de Aquino Samayoa, juntamente con el Coronel Evaristo Cano, fueron los hombres de confianza del Mariscal Cruz; casi diríamos que incondicionales a sus fines. Don Tomás envió a sus mozos Agustín Pascual y Carlos Xutuc a entregar prudentemente las comunicaciones dirigidas por Cruz al Vicario de la Parroquia, al Alcalde y al Corregidor Interino. (Vale la pena advertir que con el Corregidor no guardaba buenas relaciones. Este funcionario hablase negado a aprobar el nombramiento de Teniente de Policía que la Municipalidad de Huehuetenango había hecho recaer en la persona de Aquino Samayoa, por tener conocidos antecedentes de contrabandista).
En estas comunicaciones don Serapio invitaba y aun amenazaba a Gómez Calonge si no rendía la plaza. Al Vicario y al Alcalde conminó para que influyesen en el ánimo del Corregidor Interino con el propósito de evitar los desórdenes consiguientes a la lucha armada, el derramamiento de sangre y la destrucción segura de la villa ...
El texto de las notas fue semejante a otra que enviara años atrás, en 1867, que transcrita dice:
Del General en Gefe del Ejército Libertador, Mariscal D. Serapio Cruz.
Sr. Alcalde 1ero. de Gueguetenango.
Recomendé a U. á mi salida que todas las armas dispersas que allí existen se recogieran y se me remitieran inmediatamente y hasta la fecha no he tenido razón alguna.
Por otra parte observo que ni la autoridad, ni los principales vecinos del lugar quieren ayudarme en nada para favorecer a los pueblos oprimidos.
Es necesario que reuna U. á los vecinos para que tomen las providencias necesarias para ayudar á la justa causa que defendemos, de no hacerlo, con voluntad, me veré forzado a cambiar mi bondad y rni prudencia, en la dureza que exigen las circunstancias y sacaré, recursos de las personas que están trabajando contra el bien de los pueblos.
Al recibir ésta, publicará U. un bando para que en el preciso término de cuatro horas se presenten todos los vecinos de ese pueblo aptos para llevar las armas, advirtiendo que presentados que sean, serán destruidas las fábricas de Aguardiente y ellos mismos nos deben ayudar a destruir las de todos los departamentos de los Altos.
Dios G. á U. ms. as.
SERAPIO CRUZ".
XIV. EL
ATAQUE
A las cuatro de la mañana del lunes 6 de diciembre de 1869, el toque estridente
del clarín se hizo escuchar sonoro y pausado en la tranquila villa de Chiantla;
su eco perdiáse en el confín amplísimo de las crestas de los Cuchumatanes.
Media hora más tarde, las
columnas de los facciosos encabezadas por el Mariscal Cruz partían hacia Huehuetenango. Según las, noticias
de la época, Cruz había premeditado el incendio de
la villa:
" Hay personas que vieron los haces de
ocote preparados para el incendio de la Villa, y a quienes les
mostró el mismo Cruz anunciándo su bárbara
resolución".
"El
mismo amenazó con deshacer a los habitantes de Huehuetenango en comunicaciones
dirigidas al cura Vicario y al Alcalde". ("La Semana", del domingo 19 de diciembre de
1869).
Historiadores de la revolución del 71, basados en la excusa dada por el mismo Cruz, solazáronse asegurando que el incendio de la. Villa debióse a la resistencia de Gómez Calonge para salir a luchar a campo abierto. El Corregidor Interino conocía perfectamente su situación:: si salía, abandonaba la zona urbana a manos de cientos de indios que la emprenderían contra la población civil; en cambio, esperaba refuerzos y la resistencia en los cuarteles era mejor que exponer fuerzas inferiores a lás muy numerosas que traían los rebeldes.
Capitán Don Aquilino Gomez Calonge, originario de Tejado, Soria,Reyno de España
Comandante General y Corregidor de Huehuetenango
La vanguardia formábanla don Serapio, sus hijos don Ramón y don
Felipe; su primo Méndez Cruz y los coroneles Cano y Polanco, además del corneta
de órdenes. Seguíales el resto de la oficialidad, seis sargentos y catorce
cabos con el grueso de la masa indígena; la retaguardia cuidábanla los
capitanes Metta y González, y un piquete de tropa escogida.
Antes de las cinco de la mañana
llegaron al sitio del "Primer CarrizaV. Dividiéronse hombres y caballos
tal y como hablase decidido la víspera: El Mariscal
siguió el camino por arenosos senderos que internábanse entre bosques de
frondosos pinos y encinos, rumbo al estratégico punto de la cima de
"Tajaguaque" distante apenas un millar de metros de los terrenos del
Calvario de la villa-cabecera.
Madrugada
de diciembre en los Cuchumatanes, madrugada de frío. En esta parte, el
bosque arralábase por la proximidad de los vecinos que se abastecían de leña y
madera para su uso. Al llegar a la altura Cruz dio la voz de alto y ordenó
descansar junto a los hermosos árboles que elevaban hacia el cielo sus ramas
altas y bien proporcionadas ...
La cercana villa dibujábase
un tanto borrosa entre la niebla. Sus habitantes
permanecían en ininterrumpida vigilia ante la incertidumbre de un ataque
inesperado.
El desarrollo fidedigno de los
hechos fue comunicado al Superior Gobierno por el Corregidor Interino capitán
don Aquilinc, Gómez Calonge en cartas de miércoles
8 y sábado 11 de diciembre que copiadas dicen, una:
"Señor Mayor
General del Ejército de la República.
Huehuetenango, Diciembre 8 de 1869.
"Hasta hoy me es posible
dar á V. S. parte circunstanciado del hecho de armas ocurrido en esta plaza del
6 al 7 del que corre, y del cual di á V. S. por medio del Comandante General de
Totonicapam". "A las seis de la mañana el faccioso Cruz,
con una fuerza de cerca de mil hombres, entre bien y mal armados, y un número mayor
de indios, atacó esta, plaza por todos sus puntos, y desde luego comenzaron á incendiar la población por diversas partes, hasta reducirnos á un círculo de fuego y humo en el
recinto de la plaza, donde se logró cortar rechazando al enemigo por
innumerables claraboyas que se practicaban constantemente por una y otra parte
y que defendieron con el mayor denuedo nuestros
valientes soldados".
"El
fuego duró 25 horas, más ó menos vivo, sin que durante ese tiempo
lograsen los facciosos adquirir alguna ventaja sobre la plaza, pues las trincheras se defendieron con tanta bravura por
los gefes y oficiales que aunque rivalizaban todas ellas en provocar
para el asalto al enemigo, nunca logró éste presentar al frente de ellas, y sólo peleó en las esquinas y en las claraboyas,
esceptuando pocos ratos en que agotaron inutilmente sus esfuerzos porque fueron siempre rechazados, hasta retirarse ayer á
las siete de la mañana, casi en fuga, sin que fuese posible
seguirlos por haberse agotado los elementos de guerra de que se disponía".
"La facción se halla acampada
hoy en Patio de Bolas, inmediata a esta población, llevando consigo algunos de
sus heridos, cuyo número se ignora, pero debe ser considerable, pues solo en la revista de campo se
encontraron 47 cadáveres en el interior de la población y se asegura que durante el combate fueron conducidos
muchísimos otros, lo mismo que heridos á los pueblos de Aguacatán y Chiantla, sabiéndose con certeza que en este último enterraron
veinte. También se encontraron dos caballos
muertos, uno de Ramón Cruz y otro de Rufino
Barrios, se les tomaron otros dos, un rifle y una caja de
guerra".
"Entre los muertos se
encuentra el expresado Ramón Cruz, Evaristo Cano,
ambos gefes de alta graduación entre ellos; tambien
se asegura que murió el que titulaban coronel N. Polanco, Rufino Barrios fue herído gravemente y se asegura
que murió en Chiantla. Nuestras pérdidas han sido cuatro soldados muertos;
heridos el Capitán Fernando Herrera, el Teniente D.
Antonio Kopeski y el Subteniente D. Francisco González Mora y los 18 de tropa que menciona la lista
adjunta. Al cirujano de tropa D. Marrano Aragón, se
lo llevaron los facciosos".
"No hay palabras para expresar la horrible crueldad de los
que han tenido, la osadía de llamarse libertadores; la hermosa Villa de Huehuetenango es hoy un campo de
cenizas; mas de noventa casas fueron
incendiadas, despúes de un escandaloso
saqueo: no respetaron ni al rico ni al pobre, ni aun a sus
paniaguados. Asesinaron a,la esposa del Capitán Herrera, á otra muger y a dos
criaturas. Lastima profundamente el alma ver llegar
á cada momento las familias que huyeron a los montes, reducidas todas á la
mendicidad. Ojalá que todos los pueblos de la
República sepan apreciar debidamente y conservar para siempre en su memoria
la terrible lección que se les dá con un atentado que no tiene igual en nuestra
historia, y ni aun podía sospecharse su
ejecución en el siglo que cruzamos".
"No puedo recomendar á V. S. con especialidad a ninguno de
mis subalternos é individuos de tropa; porque
todos ellos con igualdad pelearon como héroes,
sin que desmayara un solo instante su intrepidez, habiendose hecho
acreedores a la gracia del Supremo Gobierno".
"Entre los edificios incendiados se halla la iglesia del
Calvario, parte del Corregimiento, parte del convento parroquial y toda la Administración de rentas con los libros y
papeles existentes".
"Mas tarde informaré a VS. de todo lo demas que vaya
averiguando y ocurriendo".
"Dios guarde a VS. muchos años".
"Huehuetenango, Diciembre 8 de 1869".
AQUILINO GOMEZ CALONGE".
Otra, la de 11 de diciembre:
"Señor
Mayor General del Ejército de la República.
"En los días
transcurridos de la fecha en que di el parte circunstanciado del hecho de armas
ocurrido en esta plaza del día 6 al 7 del corriente, se
han estado descubriendo otros muchos cadáveres del enemigo, unos hechos
cenizas dentro de las casas incendiadas y otros en los barrancos y zanjas á
orillas de la poblacion; por manera que a no dudarlo el número de
muertos que se les hizo excede de 100 y con los heridos, sus pérdidas a 250,
mas bien mas que menos. Tambien se han recogido dos rifles más que son
nuevos".
"Se ha averiguado que la facción al retirarse de Patio de
Bolas iba ya reducida á un número como de 300. El 9 á las once de la mañana
pasó por el pueblo de Aguacatán, y el mismo día á las
seis de la tarde llegó á aquel pueblo la
columna que la persigue, al mando del Sr.
Coronel D. J. Domingo Morales. Si se le hace una persecución activa, sin
necesidad de alcanzarla bastará para concluirla; pues el terror conque se
retiró de esta plaza, es indudable que la obligará a dispersarse y abandonar al
cabecilla. As¡ es de esperarse de la actividad del Sr. Coronel Morales".
"El cirujano de esta guarnición,
Ldo. Don Mariano Aragón, que di cuenta se habían llevado los
facciosos, logró escapárseles en Chiantla: vió
sepultar a Ramón Cruz y le hicieron curar las heridas á Rufino Barrios, á José
María González, a un Capitán Motta y á cosa de treinta de tropa; habiendo
presenciado que había otro mayor número que no se curó. Asegura que Barrios lleva tres balazos en la pierna derecha; Motta, uno de los de mayor confianza de Cruz, va
gravemente herido y González con una mano deshecha".
"Cruz, durante el ataque á esta
población, se mantuvo fuera de ella y del alcance de las balas, en una
loma sobre la pileta de Tajaguaque, y solo vino por un momento, por,
calles escusadas, á casa de las Sras. Rodas; sin que hubiese tenido valor ni
para apearse del caballo".
"Para conocimiento del Supremo
Gobierno y del Público, me ha parecido
conveniente acompañar adjunta la lista de las casas incendiadas por la horda de salvages que atacó á esta población".
"Dios guarde á VS. muchos años".
"Huehuetenango,
Diciembre 11 de 1869".
"AQUILINO GOMEZ CALONGE".
jueves, 2 de junio de 2016
XV. CASAS DESTRUIDAS Y SUS DUEÑOS- INCENDIO Y SAQUEO A LA VILLA DE HUEHUETENANGO
CRUZ Y BARRIOS
INCENDIO Y SAQUEO A LA VILLA DE HUEHUETENANGO
Por el Historiador Huehueteco
ENRIQUE DEL CID FERNANDEZ
1967
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XV. CASAS DESTRUIDAS Y SUS DUEÑOS
"Relación de las principales casas quemadas por, la facción de
Cruz, del 6 al 7 de
diciembre en Güegüetenango.
2 de D. Bartolomé Sosa.
1 de D. Belisario Santiago.
1 de D. Pedro Castañeda.
1 de D. Joaquín Castañeda.
1 de D. Manuel de
León.
1 de D. José María Galindo.
2. de D,!,,Manuel Ríos.
1 de D Mariano Ovando.
2 de D. David Ríos.
1. de D. Paulino Rivas.
1 de D. Manuel Santiago.
1 de D. Manuel Herrera.
1 de D. Elías
Herrera.
1 de D. Francisco Valdez.
1 de D. Fernando Herrera.
1 de D. Manuel Porres.
1. de D. José María
Rivas.
1 de D. Pedro Ruiz.
2 de D. Mariano Castillo.
3 de D. Nicolas Argueta.
1 de D. Mariano Avila.
1 de D. Samuel Herrera.
1 de D. Aurelio Sosa.
1 de D. Dionisio Monzón
.1
de D. Rosalío Palacios.
1 del Señor Nemecio Martín.
1 del Señor Justo Martín.
1 del Señor Victor Rivas.
1 del Señor Atanasio López.
1 del Señor Felipe
Martín.
1 del Señor Ambrosio Monzón.
1 del Señor Anselmo
Chávez.
1 del Señor Laureano Herrera.
1 del Señor Francisco Chávez.
1 del Señor
Vicente Galindo.
1 del Señor José María Raimundo.
1 del Señor Manuel Funes.
1 del Señor Mariano Pacheco,
1 del Señor José Luis Castillo.,
1 del Señor Serapio Funes.
1 del Señor Florencio
Raimundo.
1 del Señor Diego Funes.
1 del Señor Agustín de León.
1 del Señor Laureano Martín.
1 del Señor Cornelio Palacios.
1 del Señor Juan Rivas.
1 del Señor Bartolomé Villatoro.
1 del Señor Francisco Herrera.
1 del Señor Cresencio Chávez.
1 del Señor Pedro Herrera.
1 del Señor Pedro Castillo.
1 del Señor Juan Mendez.
1 del Señor Manuel
Funes.
1 del Señor Crisanto Monzón.
1 la Iglesia del Calvario.
2 Dña. Dominga Mont.
1 Dña. Concepción Molina.
1 Dña. Petrona Rivas (esquina de la Plaza).
1 Dña. Trinidad Molina.
1 Dña. Francisca Meza.
1 Doña
Baltazara Porres.
1 Doña Francisca Cifuentes.
1 de las
Señoras Arríola.
1 de las Señoras Aguayo.
2 de las Sras. Molina.
1 Dña. Gregoria Arqueta.
1 Dña Francisca García de Castañeda.
1 de las Sras. Meza.
1 de la Sra. Longina Ríos.
1 de la Sra. Tiburcia Rivera.
1 de la Sra. Concepción Villatoro.
1 de la Sra. Vicenta Sosa.
1 de la Sra. Rosaura Villatoro.
1 de la Señorita Isabel
N.
1 de la Sra. Margarita Herrera.
1 de la Sra. María Say.
1 de la Sra. Benita Martín.
1 de la Sra.
Atiliana Castillo.
1 de Dña. Serafina Sosa.
1 de Dña. Sinforosa
Aguirre.
1 del Sr. Joaquín Herrera.
3 de Ambrosio Monzon.
1 Cocina del Corregimiento.
Total 93.
Otras
muchas casas pequeñas de orillas y fuera de la población
AQUILINO GOMEZ CALONGE".
XVI. INFORME DEL PRESBITERO
DON JUAN BAUTISTA
DE TEHERÁN
El Vicario Parroquial don
Juan Bautista de Teherán se dirigió por escrito al licenciado don Justo
Gavarrete dándole cuenta de los sucesos que le tocó -vivir, y en los cuales se
vio expuesto a perder la vida sirviendo —obligadamente— de emisario al propio
Cruz e hincándose a sus pies para pedir y suplicarle
que suspendiera el incendio del pueblo. La
respuesta de Cruz fue tirar de la espada y emprenderla contra los indígenas
que negábanse a dar fuego a la Iglesia...
Leamos el texto de la
carta:
"Huehuetenango, Dbre. 10 de 1869.
"Sr. Lic. D. Justo Gavarrete.
"Para que se
sirva elevarlo al conocimiento de su Señoría Ilustrísima y al muy Ilustre Señor
Provisor doy a Usted el parte siguiente: que el dia 6 a
las cinco de la mañana las fuerzas del impío Serapio Cruz en numero de 4,000
hombres invadieron a esta poblacion empezando
a quemar la iglesia del Calvario y a continuación a todo el pueblo por los
cuatro costados, hasta llegar cerca de la
plaza, iglesia y casa parroquial; a las seis en punto empezó el tiroteo
de fusilería y cañón de una y otra parte; a las
ocho ya estaban las casas cerca de la plaza y todo el pueblo quemándose;
a estas mismas horas invadieron las fuerzas contrarias a la iglesia pequeña
(sitio que ocupa hoy la Escuela Práctica de Niñas) y casa parroquial, lo que
hicieron fortín, quemaron mas de tres partes del convento, nos sorprendieron al
P. Salazar y a mi, y nos dejaron con solo lo que teníamos puesto, se quemó parte del archivo, varias diligencias matrimoniales
que se estaban siguiendo, e igualmente las bulas y todas las providencias del
Gobierno Eclesiástico. Nos llevaron los caballos y nos hemos quedado
a pié y con solo lo puesto. La poblacion mas de
las tres partes fueron reducidas a cenizas en 25 horas que de dia y de noche
duró el fuego. Las fuerzas de Cruz ocuparon la Iglesia y convento lo
que hicieron fortín para tirarle a las fuerzas del Gobierno que estaban
afortinadas en la iglesia vieja y en la plaza. A las 6 de la mañana del siete
con la estratagema del toque de campana, porque había una en la iglesia que
ocuparon, Cruz levantó el estado de sitio y se retiró para Chiantla, llevándose
a su hijo Ramón, muerto, Rufino Barrios herido
con 2 balazos (disparados por José María
Villatoro, zapatero de oficio que estaba de
alta desde el año de 1867), como 40 heridos; 2 oficiales quedaron
quemados dentro de las casas y mas de 200 muertos en la poblacion".
"El mismo día
7 a las nueve de la mañana cogieron al jefe principal de Cruz herido en una
casa de indios, Evaristo Cano, vecino de Chiantla,
quien fue la causa de entrada y venida de
Chiapas de Cruz; este se confesó 3 veces y se preparó para bien
morir, y lo fusilaron".
"Informo a
Usted tambien que a las 11 de la mañana del 6 me mandó llamar Cruz y
amenazándome que me fusilaría, si no me presentaba a él porque no le contesté a
su nota que adjunto y porquetenía que comunicarme de precision, y en efecto fui
en medio de las balas de una y otra fuerza y me
comunicó que inmediatamente fuera a decirle al Señor Corregidor y a las fuerzas
de la plaza que se rindieran y entregaran las armas y si no que a todos nos iba
a quemar y a reducir a carbon: que iba a
quemar las dos iglesias aunque se quemara Cristo. En el acto me hinqué de
rodillas a sus piés y le pedí con mil suplicas, que suspendiera el incendio
del pueblo y reducirlo a pavezas, y mandó a
los indios de Nebaj y Aguacatán que estaban con las cargas de ocote en los
hombros, que fueran a prender a las
iglesias, y los indios viendome a mi hincado a sus piés no
obedecieron, y tiró de la espada y pegó a tres, entonces me levanté y fui a
hablarle al Corregidor con bandera blanca en la mano por medio de una y otra
fuerza, y me tiraron dos balazos, el uno me quemó la
sotana y el otro me pasó cerca del oído derecho y del silbido de la bala estoy
un poco sordo; hablé al Corregidor y me contestó que
no se rendía, volví a Cruz con la contestación de la plaza y le dije
que si quería los cañones y las armas que se acercara a tomarlos y que el Señor Corregidor y toda la fuerza que los entregaría
cuando muriera el último soldado, me habló muy mal y me amenazó otra
vez con que me iba a fusilar y que volviera a hablarle al Corregidor; y volví y
al retirarme de él vino una bala y le mató el caballo, entró la confusión y volví
a la igle sia que ocupaban sus fuerzas y saqué
la plata y los libros parroquiales que pude tomar y salvar: a las 7
de la noche salí de la iglesia y por un milagro lo refiero que los Cruces me
tiraron 3 tiros y al fin salvé la vida. No puedo dar parte a Ud.
circunstanciado del peligro en que nos hemos visto entre balas, fuego y
tigres,entre quienes nos hemos hallado el P. Salazar y yo; empero
aseguro a Ud. que este pueblo y administración concluyó y que tengo mucho
sentimiento de todos los feligreses y de los pueblos anexos, porque todos han
auxiliado a Cruz y han desamparado a la Iglesia y a las fuerzas del Gobierno y
nos hemos tenido que ir a pedir hospitalidad por Dios a un triste rancho en
donde nos hallamos hospedados".
"El Señor
Cura de Chiantla me informa que Cruz ha enterrado en
aquella Iglesia a su hijo Ramón sin confesíón
y haber muerto impenitente, y hoy informo a Ud. que dicho Ramón murió excomulgado porque quemó la Iglesia del
Calvario, a María Santísima del Rosario de esta Iglesia y mas de 400 imágenes
de este pueblo y yo creo que debe desenterrarse
y arrojarle al campo para que se lo coman las fieras".
"Observé en Serapio Cruz, en sus ojos, en su semblante
y en las palabras que me dijo que una mano oculta le
impulsaba para matar, incendiar, quemar las iglesias y reducir a cenizas este
pueblo; y advertí que estaba tan fuera de sí, que se me representó como
un Atila —azote de Dios— Suplico a Ud. diga al Ilustrisimo Señor Obispo y muy
Ilustre Señor Provisor: que sin pérdida de tiempo vaya
a hablar al Excelentísimo Señor Presidente y que le diga mande mil o dos mil
hombres más de pericia militar y jefes fieles a
su Excelencia y al Supremo Gobierno para que
lo persigan por todas direcciones hasta que lo cojan y quemen a Crtz como él a
quemado a este pueblo".
"Tambien
informará al Excelentísimo Señor Presidente que 220
hombres al frente de ellos el Señor Calonge han peleado y defendido a esta
plaza y las armas que tenían en la mano, como los primeros soldados del mundo, y que son dignos desde el primer soldado hasta el último,
de premio no de medallas. Los vi pelear,
estuve entre ellos".
JUAN BAUTISTA DE TEHERÁN".
Aunque el informe del Vicario Parroquial es semejante al del
Corregidor Interino, el lector acucioso podrá notar algunas diferencias
en la relación de los sucesos.
XVII. GOMEZ CALONGE
ASCENDIDO A TENIENTE CORONEL
"El Excelentísimo Sr. Presidente ha expedido hoy el siguiente acuerdo por
el Ministerio de la Guerra:
Palacio del Gobierno:
Guatemala, Diciembre 13 de 1869.
Con
presencia del parte circunstanciado que ha dado el
Capitán don Aquilino Gómez Calonge, Correjidor y Comandante General de
Huehuetenango, con fecha 8 del corriente, participando la esforzada
resistencia de aquella plaza, que fué atacada el día 6 por el faccioso don
Serapio Cruz, quien no obstante haber incendiado aquella población, fué rechazado
con considerables pérdidas de su parte.
Por tanto, y deseando el Presidente premiar
el mérito y denuedo del Comandante general de aquel Departamento, oficiales y tropa de su
guarnición, en Consejo de Ministros ha tenido a
bien acordar:
1°. Líbrese en favor del Capitán Gómez Calonge el despacho de Teniente Coronel efectivo de Infantería.
2. Se concede á los
demas oficiales que concurrieron a la defensa de la
referida plaza, un ascenso efectivo.
3 . Se gratifica con un mes de sueldo a los sarjentos, cabos y soldados de la guarnición.
Comuníquese. (Rubricado de S. E.). CEREZO".
Don Manuel Cerezo
Ministro de Hacienda y Guerra
XVIII. AYUDA
A LOS DAMNIFICADOS
"Habiendo observado S. E. el Presidente la
situación actual de la ciudad de Huehuetenango, en la visita de los
departamentos que está haciendo, se ha servido emitir el siguiente acuerdo:
"Con
presencia de la solicitud de la Municipalidad de esta cabecera en que pide
auxilio del Gobierno para ocurrirá las necesidades de la población, bábramente
incendiada y saqueada por Don Serapio Cruz y su gavilla de malhechores, los
días seis y siete de diciembre
último: habiendo
examinado los estragos del incendio que redujo a cenizas la parte principal de una de las mejores ciudades de la República,
con la circunstancia atroz de haberse destruido de
preferencia e intencionalmente las casas situadas fuera del alcance de
los fuegos de la bizarra guarnición que defendió la plaza:
Considerando la
situación lamentable en que han quedado muchas familias que perdieron cuanto
poseían, y atendiendo á que si bien el Gobierno no es responsable de las
depredaciones de la facción que acaba de sofocarse, le
corresponde, por humanidad, aliviar en lo posible las desgracias acaecidas en esta
cabecera y cooperar á la reedificación de las casas incendiadas; por
tanto y sin perjuicio de las domas providencias que parezcan oportunas, el
Presidente acuerda:
1. Se destinan nueve mil pesos de las rentas públicas al socorro de
las necesidades mas apremiantes causadas por el
incendio y el saqueo de Huehuetenango.
24. La suma de mil quinientos pesos que la hermandad de caridad de la
capital ha puesto á disposición del Gobierno con laudable espontaneidad,
para el propio objeto, se agregará á la que previene el artículo anterior.
3 Una Junta compuesta del
Correjidor y el Juez de primera Instancia del Departamento, el Padre vicario,
el Alcalde 1ero Municipal y el vecino D. Juan García Moreno, á quien se nombra
tesorero específico del fondo de socorro, entenderá en su distribución dando
oportunamente cuenta de ella.
4 . La junta procederá á
la mayor brevedad posible y con todo el celo y circunspección que ese benéfico
encargo exijo, á formar una lista de las familias que
por consecuencia del incendio y saqueo se hallasen en la indigencia ó
necesitadas de socorros; anotando el valor de las casas ó bienes perdidos.
5. Con presencia de la
lista que formaren, asignarán equitativamente a cada
uno, el socorro que corresponda, disponiendo los casos y términos en que
deba darse en efectivo ó en materiales de construcción, y dando á los
interesados boletas firmadas por el Correjidor y el Alcalde en que conste lo
que se les hubiere asignado.
La misma Junta
dispondrá el acopio de materiales de construcción que estime necesario para dar
en esa forma auxilios á los pobres que tuvieren
que reedificar; nombrando una o mas personas que cuiden de ese acopio.
7. La presentación de las
boletas dará derecho al suministro de los auxilios que expresen, en los términos
que ellas designen.
8. Cuidará tambien la
Junta de la buena inversión de los socorros que se dieren para la reedificación de casas, y en general, de
auxiliar al vecindario en la obra importante de reparar
las pérdidas materiales de la ciudad.
9 . A los vecinos de
comodidad que emprendiesen la misma reedificación les auxiliará el
Corregimiento tomando las medidas mas eficaces á efecto de que no falten
jornaleros para los trabajos, y de que puedan haber
por su justo precio los materiales de construcción que necesitaren.
Comuníquese,
publicándose en la Gaceta Oficial
. (Rubricado por S. E.) PALACIOS".
Don Tomás de Aquino Samayoa, juntamente con el Coronel Evaristo Cano, fueron los hombres de confianza del Mariscal Cruz; casi diríamos que incondicionales a sus fines. Don Tomás envió a sus mozos Agustín Pascual y Carlos Xutuc a entregar prudentemente las comunicaciones dirigidas por Cruz al Vicario de la Parroquia, al Alcalde y al Corregidor Interino. (Vale la pena advertir que con el Corregidor no guardaba buenas relaciones. Este funcionario hablase negado a aprobar el nombramiento de Teniente de Policía que la Municipalidad de Huehuetenango había hecho recaer en la persona de Aquino Samayoa, por tener conocidos antecedentes de contrabandista).
En estas comunicaciones don Serapio invitaba y aun amenazaba a Gómez Calonge si no rendía la plaza. Al Vicario y al Alcalde conminó para que influyesen en el ánimo del Corregidor Interino con el propósito de evitar los desórdenes consiguientes a la lucha armada, el derramamiento de sangre y la destrucción segura de la villa...
El texto de las notas fue semejante a otra que enviara años atrás, en 1867, que transcrita dice:
Del General en Gefe del Ejército Libertador, Mariscal D. Serapio Cruz.
Sr. Alcalde 1ero. de Gueguetenango.
Recomendé a U. á mi salida que todas las armas dispersas que allí existen se recogieran y se me remitieran inmediatamente y hasta la fecha no he tenido razón alguna.
Por otra parte observo que ni la autoridad, ni los principales vecinos del lugar quieren ayudarme en nada para favorecer a los pueblos oprimidos.
Es necesario que reuna U. á los vecinos para que tomen las providencias necesarias para ayudar á la justa causa que defendemos, de no hacerlo, con voluntad, me veré forzado a cambiar mi bondad y rni prudencia, en la dureza que exigen las circunstancias y sacaré, recursos de las personas que están trabajando contra el bien de los pueblos.
Al recibir ésta, publicará U. un bando para que en el preciso término de cuatro horas se presenten todos los vecinos de ese pueblo aptos para llevar las armas, advirtiendo que presentados que sean, serán destruidas las fábricas de Aguardiente y ellos mismos nos deben ayudar a destruir las de todos los departamentos de los Altos.
Dios G. á U. ms. as.
SERAPIO CRUZ".
A continuación algunas medicinas utilizadas:
"1 lametón de bálsamo católico.
3 libras de bálsamo cardeceo.
6 botijuelas de vinagre de Castilla, cada. una de catorce libras.
1 libra de sal de amoníaco.
2 libras tintura anodina.
3 libras de bálsamo del director. 1 libra de gotas amargas.
1 libra espíritu de vitriolo ácido.
3 libras de vino emético.
1 libra de jarabe de claveles.
4 libras de piedra lipe.
4 libras de piedra de alumbre.
2 libras de Bol arménico.
6 libras de polvos absorbentes.
1 libra de alcanfor.
50 emplastos vejigatorios.
3 libras de mostaza.
2 batidores con ungüento sopilativo.
1 balde de lata con pulpa de cafiafistola.
1. balde con flores de sáuco y de borraja,
etc., cte.".
. Las primeras mujeres en aceptar la protección fueron: Ceferina López, Ramona Castillo, Petrona Castillo, Dionisia Rivera, Leonza Cardona, Manuela Herrera, Mariana Villatoro, Secundina López, Ceferina Martín, Margarita Herrera, María Herrera, María Matías López, Rafaela Díaz, Lucrecia Martín, Mercedes Castillo, etc., etc. Y los siguientes hombres que por su edad o impedimento físico no pudieron empuñar las armas: Pantaleón Palacios, León Ordóñez, Anastacio Alvarado, Guillermo Villatoro, Tomás Villatoro, Feliciano Hernández, Ramón Palacios, Vicente Palacios y Manuel Zea.




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