sábado, 25 de noviembre de 2023

MI HISTORIA DE LOS DÍA SÁBADOS- EL ANILLO DE TANZANITA.

RODHESIA KING; Y EL ANILLO DE TANZANITA.

   MI HISTORIA DE LOS DÍA SÁBADOS-

 Sábado 26 de Noviembre  del año del Señor de 2023.

Ciudad de Huehuetenango-Guatemala-América del Centro

 Por. Un apasionado por la historia huehueteca/Autor del Blog

QUIÉN DEDICA ESTA HISTORIA  AL PADRE ETERNO, A MI SALVADOR JESUCRISTO Y AL ESPIRITU SANTO

RODHESIA KING; Y EL ANILLO DE TANZANITA.

 Ciudad de Huehuetenango. Sábado 26 de Noviembre  del año del Señor de 2023.Llegan  a casa  del tío Daniel, Susana del Cielo y Mar, su amiga Sara Elizabeth, van acompañadas de Mariamne. Allí se encuentran también Felipe, el escritor, y Estanislao el soñador.  

En esta ocasión es Susana quien inicia la charla diciendo:

—Bienvenidos amigos, deseo dar la bienvenida de forma especial, a Mariamne, ella es tía de  mi amiga Sara Elizabeth.  Los últimos cuentos, siempre han sido contados por Estanislao el soñador, y por Felipe el escritor, por lo que atentamente pido a mi tío Daniel, que sea este sábado,  el encargado de hacerlo—

El tío Daniel, acepta, y seguidamente dice:

— ¿Estimados amigos , oyentes, desean  sugerirme un cuento a desarrollar en especial?—

Mariamne, qué gusta escribir mucha poesía, es escritora, y  toca el violín de forma excelente, es quién contesta:

—Daniel, leí su historia  del sábado 31 de julio del año 2021 sobre “Rodhesia King y su historia de amor sin fin, y desearía que usted nos contase algo más sobre ella.

Bien, Mariamne, y demás oyentes, tengo el gusto de contarles este sábado un cuento sobre:

RODHESIA KING; Y EL ANILLO DE TANZANITA.

Sucedió  que en una  región de Africa, reinaba una mujer con  mucha sabiduría y justicia a su pueblo.  Esta reina desde niña fue muy curiosa e investigativa. Gustaba de  observar y aprender de las animales y  de las plantas. Un día  escucho hablar a unos ricos comerciantes, acerca de la grande sabiduría y riqueza del rey de Israel. El famoso rey Salomón. Referían estos mercaderes , que los sirvientes de este rey israelita, Vivian  y vestían como si fuesen grandes gobernadores. Además que no había cuestión o asunto enigmático que el rey no resolviese.

Esta princesa de Sabá, decidió que partiría rumbo a  las tierras de Israel, a conocer al rey Salomón y comprobar por sí misma acerca de tales noticias.

Esa misma noche, tuvo un sueño, donde un ser celestial, un enviado de los cielos, descendía de los cielos, y decíale:

—Princesa de Sabá, debo informarte que en las tierras de Israel, el Rey Salomón, está a punto de construir un magnifico templo al único y verdadero Dios. Entre los planes del rey, está el de construir una menorah, es decir un candelero de  siete brazos, también el de forrar de oro puro una mesa de la proposición, y revestir de oro puro, un objeto sagrado, llamado el arca de la alianza. Por tanto Princesa, Dios Eterno, manda que  lleves suficiente cantidad de oro puro, de las minas de estas tierras hacía Jerusallem.

Además se te informa que en la colina, llamada del tesoro, en la parte noreste, al excavar encontrarás una mina abundante de unas piedras preciosas de color azul intenso, debes llevar una tonelada como mínimo de esas gemas. El ojetivo es que de allí  labren varios candeleros de siete brazos, y figuras de leones y águilas. Que la pases bien. Shalom a  ti Princesa.—

Al otro día la reina mandó a excavar la colina llamada de los tesoros, y al cabo de dos días, encontraron una abundante mina de esa bellísima piedra azul índigo

Sin más dilación, la Princesa mandó a  preparar una inmensa caravana de dromedarios, que llevarían  demasiadas arrobas de oro, aceites de bálsamo, canela, pimienta,  mirra, aloé, especias aromáticas, finísimas telas, plumas de avestruces, pieles de león, abundante marfil, entre otras cosas.

Dos mil kilómetros, y  dos meses y medio, fue el tiempo que llevó a la Princesa en cruzar el inmenso desierto, desde su patria, hasta entrar por las puertas de Jerusalem.

Salomón (Shlomo) recibío los cuantiosos tesoros que le presentase la Reina de Sabá, algunos eruditos, dicen que solamente  en oro le dio lo que equivaldría hoy a unos 40.000.000 de dólares.

El rey Salomón, había construido una bóveda  altamente secreta, bajo el templo sagrado. Era un lugar rigurosamente mantenido en  reserva. Para llegar a ese lugar llamado en clave.”La cueva  de los tesoros”, había que pasar por una serie de pasadizos y laberintos, que para un neófito, sería perderse en  una inmensidad oscura.  El rey Salomón con ese conocimiento y sabiduría, había inventado una bóveda de hierro,  al mejor estilo de  las aventuras “Indiana Jones”, de tal forma que para abrir la puerta de esa bóveda, había que girar ciertas manivelas sincronizadas con un numero de clave de acceso, y antes de llegar, por los pasillos finales , hablia que sortear cierto número de trampas, donde un intruso, podría car en unos pozos profundos o morir atravesado por una lanzas filosas.

Fue en esta cámara secreta de los tesoros donde fueron depositados exedentes d elos valiosos metales y gemas  llevados por la Reina de Sabá.

LOS SIGLOS PASARON

Hugo de Payns, su tío Andrés de Montbard, Geoffroy de Saint-Omer, Archamband de Saint –Aigman, Payer De Montidier, Godofredo Bisson, Gondemarc, Hugo Rigaud, y Rolando fueron los fundadores de una orden militar caballeresca que protegería a los pregrinos del santo sepulcro.

La orden de los Caballeros del Santo Sepulcro , o del los Caballeros del Temple fue fundada en 1118, y varios más tarde, realizaron excavaciones en lugares secretos y misteriosos de Jerusalén.

Entre los muchos tesoros y antigüedades,que sacaron a luz, podemos decir que estaban algunos candeleros de siete brazos, hechos de la piedra preciosa, azul indigoque al día de hoy conocemos como tanzanita.

Cierto caballero inglés que participó en las cruzadas por la reconquista del Santo Sepulcro en Jerusalem, recuperó algunas gemas  tanzanitade buen tamaño, y luego las llevó consigo a su patria Inglaterra.

Fue de esta manera, como Lord Arthur King, heredase estas valiosas piedras. Y cuando él conocío a  la bellísma y elegante Condesa  alemana Khrystabel Bornolt Gaedke,


fue mirarla nada más, y enamorarse locamente de ella
.

Decido a agradarla en su corazón, Lord King, fue con unas piedras de tanzanita, a la mejor joyería de Londres, y encargó unos hermosos aretes, un collar, y un replandeciente anillo de compromiso, que luego obsequiara a su amada Condesa.


Al momento de pedirle que fuese su prometida, Lord King. Le confió su mejor sueño y deseo a la Condesa Bornholt.

Mi Condesa amada, mi bella flor, muñeca, tesoro mío;


un día
,
espero me obsequies un hermoso regalo, una bella niña, un retoño hermoso,que lleve tus hermosos ojos color indigo, y así como estas gemas de tanzanita resplandecerán en tu rostro, así espero un día nombremos a nuestro tesoro de amor con el nombre de Tanzania. Fue así como la niña nacida un 26 de Diciembre de cierto año, fue llamada Rhodesia Tanzania King Bornolt.

Por esa razón, al día de hoy, Rodhesia K. Bornholt ,


luce algunas ocasiones elegantes aretes y un anillo  de oro en su dedo, en donde relumbran las hermosas gemas llamadas tanzanitas
de color índigo, el tono más profundo del azul, que hacen combinan perfectatemente con sus hermosos ojos color azul indigo tanzanita.

—Y bien amigos oyentes, así termina mi historia de los días sábados.—finalizó el tío,— espero amiga Mariamne, le haya gustado mi cuento, porque fue para usted —

¡Gracias, por haberlo dedicado para mí, Daniel! — dijo a su vez la hermosa Mariamne

Después de intercambiar breve charla entre todos, deciden ir a almorzar a un conocido restaurante del a ciudad de Huehuetenango

martes, 21 de noviembre de 2023

“MI CORAZÓN INQUIETO “ 174-176

 “MI CORAZÓN INQUIETO “

POR VIENTO SOLLOZANTE

Primer Libro

174    Nl' CORAZÓN INQUIETO
Trinidad Nube de Nieve, nuestro tercer hijo, nació un domingo del mes de enero. ¡ Cómo nos gozamos viendo que estaba sano y que era normal, a pesar de que no pesó más que dos kilos, setecientos   trein ta gramos.
Pocos minutos después de su nacimiento noté una sensación en mi pierna y la espalda dejó de dolerme. Estaba muerta de hambre y media hora después del nacimiento del bebé me trajeron la cena. Comí sin cesar durante los primeros días, mientras descansaba en el hospital. Mi vista era normal y no podía acordarme de haberme encontrado jamás tan fuerte.
El médico dijo que estaba mejor, pero no quiso decir que yo estaba bien hasta no haber realizado algunos análisis.
Cuando salí del hospital parecía como si nada saciase mi apetito, llegando a comer seis veces al día durante las dos semanas siguientes. Al cabo de un mes regresé al médico para que viese cómo andaba de salud. Nube de Nieve era pequeño, pero tenía una salud estupenda. Mis últimos análisis de sangre no mostraban nada malo, solamente un poco de tensión baja y azúcar. Las extrañas y malformadas células que habían aparecido en todos los análisis durante los últimos seis meses habían desaparecido.
El médico sonrió y dijo: "No sé lo que ha sucedido. Ha estado usted muy enferma, sin que yo lograse averiguar cuál era el motivo y no sé por qué está usted bien ahora. Quiero que le hagan a usted un análisis de sangre cada seis meses, pero por lo que veo ahora, vivirá usted y podrá ver a sus nietos."
Continuaron realizándome los análisis de sangre, pero el problema no volvió a aparecer nunca más. El médico no logró tampoco averiguar qué era lo que había causado el problema o por qué había desaparecido. Yo no tenía respuesta para las dos primeras preguntas, pero estaba segura de que la oración había sido la respuesta a la última.
Ahora que sabía lo frágil que era la vida, ésta resultó mucho más dulce.
MI CORAZÓN INQUIETO 175
NUBE DE NIEVE
ojalá la vida te brinde en su camino cosas hermosas.
Puestas de sol doradas a la caída de la tarde

 Un hogar tranquilo entre los altos árboles,

 Un alma reposada, un corazón en calma.
tu vida se llene de horas felices,

De buenos libros, de colinas llenas de flores.
De amigos en los que confiar durante el año entero, 

Y que nuestro dulce Jesús te bendiga ricamente              .Pag176

CAPITULO VEINTIUNO

Estaba tan ocupada cuidando a mis tres niños pequeños que me aislé del resto del mundo y durante seis meses no hablé con nadie más que con Don y los niños
Finalmente Don me preguntó: —¿Es que no quieres ver a otras mujeres? ¿No quieres ir a visitar a algunas vecinas o algo así? ¿Es que no necesitas charlar ?
Yo me encogí de hombros y le contesté: —Estoy contenta con mi familia y mi casa, no necesito a nadie de afuera.
—Creo que te haría bien salir, ir a alguna parte y ver a alguien. Creo que mañana deberías de llevar a los niños en el coche para ir a la ciudad a comprar alimentos.
—Pero si tú siempre compras la comida y lo que necesito lo mando a pedir del catálogo. No quiero ir a la ciudad.
Tenía la sensación de que ya había perdido el argumento y que Don ya se había decidido antes de mencionar la visita a la ciudad.
—Te irá bien y no tendrás ningún problema. Ve solamente a la ciudad y lleva a Nube a la clínica para su examen médico, compra un poco de comiday luego te vienes a casa. ¿Qué podría salir mal? —razonó.
Esa noche apenas si dormí, preocupándome al pensar en todas las cosas que estaba segura de que me sucederían, como pudiesen ser ruedas pinchadas
, el perderme o chocar; esos eran algunos de los más leves problemas que esperaba.

lunes, 20 de noviembre de 2023

EL TESORO DE LOS INCAS 77-78

 EL TESORO DE LOS INCAS

EMILIO SALGARI

ITALIA

Durante una hora larga, el Huascar pudo avanzar, aunque chocando continuamente contra aquel bosque de puntas; pero después la galería se estrechó de tal moldo, que las paredes rozaban sus costados. Una viva inquietud se apoderó de Sir John y de los tres cazadores, que temían haber de retroceder o abandonar el bote.

—Preparaos a manejar los picos —dijo Sir John—. Es preciso avanzar a toda costa, aunque hayamos de abrirnos paso con barrenos.

Pocos minutos después, chocaba el Huascar contra un bosque de estalagmitas que surgían del fondo del canal. Eran doscientas o trescientas, y gruesas algunas de ellas como el brazo de un hombre.

El ingeniero cogió una lámpara y examinó aquella inextricable red de

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agudas puntas. No tardó en advertir que aquellos obstáculos no ofrecían mucha resistencia.

—Pasaremos —dijo—. Bastará para abrirnos paso el espolón del Huascar.

Da contra máquina, Morgan.

El bote, a pesar de la extraordinaria rapidez de la corriente, retrocedió con velocidad de seis millas por hora, para coger impulso. Habría recorrido ya unos doscientos metros, cuando sobrevino un fuerte choque, y la marcha de retroceso se paralizó de pronto.

—¿Qué ha sucedido? —preguntó Sir John.

—Que hemos tropezado contra un escollo —dijo O’Connor, inclinándose sobre el remate de popa.

—Y la hélice ya no funciona —añadió Morgan.

En efecto, el bote ya no retrocedía, sino que era arrastrado por la corriente, señal evidente de que la hélice ya no giraba.

—Morgan, mira a ver si se han roto las palas —dijo Sir John.

El maquinista metió el brazo en el agua en dirección de la hélice.

—El caso es grave —dijo—. Se han torcido dos palas, y la otra ha desaparecido.

—¿Cómo seguiremos adelante? —preguntó Burthon.

Tenemos una hélice de recambio —dijo Sir John—. Pero en este túnel, sin un palmo de tierra donde desembarcar, no será posible ponerla en su sitio. Abramos paso con los picos.

Apagada la máquina, que no hacía sino llenar el túnel de humo, fue empujado el bote contra la barrera de estalagmitas. O’Connor y Burthon, armados de picos, atacaron vigorosamente el obstáculo, que fue destruido fácilmente.

El Huascar, empujado por la corriente, que crecía en violencia, penetró en un segundo túnel, todavía más angosto y tortuosísimo. Sir John y sus compañeros viéronse obligados a quitar todo lo que sobrepasaba los

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bordes del barco, y a arrodillarse ellos mismos para no romperse la cabeza contra la bóveda, que estaba además cubierta de una espesa capa de estalactitas, sutiles como agujas y muy resistentes.