EL TIEMPO DE LOS PATRIARCAS.
THOMAS WHITELAW
LONDRES
1888
EL TIEMPO DE LOS PATRIARCAS * WHITELAW* 1-3
LA ÉPOCA PATRIARCAL.
LA CREACIÓN DEL MUNDO.
El problema del universo siempre ha ejercido una poderosa fascinación sobre las mentes más brillantes de la humanidad.
En cada época ha atraído la ávida y absorta contemplación de los pensadores y sabios del mundo, así como las más sublimes, y a veces también las más grotescas, especulaciones.
El misterio que, aparte de la revelación, envuelve la posición del hombre en la Tierra, un diminuto globo en medio de innumerables esferas, impulsa al espíritu reflexivo a intentar, al menos, penetrar el velo y, si es posible, descubrir el secreto de la existencia.
¿De dónde proviene el inmenso tejido del universo, esta Tierra aparentemente firme con el firmamento estelar en constante movimiento sobre ella? ¿O acaso ha mantenido su posición en el océano del espacio que todo lo rodea desde la eternidad?
¿Es una entidad autoexistente? ¿O depende de la voluntad de una Inteligencia Suprema? Si es lo último, ¿cuándo fue creada? ¿Su origen se remonta a un pasado remoto, quizás a millones de años? ¿O es de origen relativamente reciente, digamos no más antiguo que unas pocas décadas?
¿Mediante qué agentes y a través de qué procesos, en qué etapas y con qué métodos ha alcanzado su actual orden y belleza, con tal grado de excelencia, adornada con una perfección tan manifiesta y múltiple? ¿Con qué propósito ha sido creada? ¿Y hacia qué meta avanza constantemente?
Preguntas como estas, que a juicio de muchos se consideraban ya resueltas y satisfactorias, han cobrado importancia en estos tiempos, y de hecho, han sido nuevamente sometidas a consideración y análisis
No solo la luz disponible para su examen es mayor hoy que en cualquier otra época de la historia mundial, como consecuencia de los gigantescos avances logrados durante el último cuarto de siglo en todos los ámbitos del conocimiento, sino especialmente en los campos de la química, la geología, la historia natural y la biología, la etnología y la arqueología; sino que gran parte de la literatura que informa y especula sobre los resultados de estas investigaciones tiende a cuestionar conclusiones arraigadas, que, a veces sin razón suficiente, se han considerado irrefutables. Por lo tanto, no se puede afirmar con justicia que el momento sea prematuro ni inoportuno, para intentar brindar a la mencionada serie de interrogantes las respuestas que el estado actual de nuestro conocimiento sobre este trascendental tema amerite.
Una guía útil para esta investigación se encuentra en la sublime cosmogonía que sirve de prefacio al Libro del Génesis en las Escrituras Hebreas. Sin presuponer nada sobre su inspiración, puede afirmarse que ese venerable documento es el escrito más antiguo que se conserva que pretende tratar este tema tan elevado. La teoría de la composición tardía del Pentateuco, que en los últimos años ha resurgido con fuerza, a pesar de los grandes nombres que la respaldan, 1 y del lenguaje elocuente en que se expone, debe considerarse, por el momento, que no ha logrado obtener aceptación general.
No hay comentarios:
Publicar un comentario